20/10/2025
TACOS DE BARBACOA 🌮 VS LICUADO DE AVENA Y PLÁTANO 🍌
Batalla de desayuno si no hay opción
Por un lado, el licuado de avena y plátano: el desayuno preferido de quien aún cree que “el azúcar natural no impacta” y que la avena licuada "limpia arterias".
Un vaso de esos es, funcionalmente, glucosa líquida. La licuadora pulveriza la matriz de fibra de la avena, eliminando su beneficio mecánico y convirtiéndola en un carbohidrato de absorción ultra-rápida.
Tu páncreas detecta esa inundación de glucosa en sangre y entra en modo de emergencia, liberando insulina como si apagara un incendio. 🔥
El resultado inevitable: 90 minutos después, la insulina sobrecompensa, la glucosa cae en picada (hipoglucemia reactiva) y aparecen los síntomas: energía al piso, hambre, antojo y ansiedad.
Ahora, los tacos de barbacoa.
Carne cocida en su jugo, colágeno hidrolizado, grasa saturada y monoinsaturada, y proteína completa. Esto es comunicación hormonal.
Cada bocado envía señales de saciedad. Aquí está el mecanismo indebatible: la grasa y la proteína activan hormonas (como la CCK) que ralentizan el vaciado gástrico.
Y la tortilla? Es un carbohidrato, sí, pero ahora está "atrapado" en el estómago por el freno metabólico de la grasa. Su glucosa se libera al torrente sanguíneo de forma lenta y controlada.
No hay pico de glucosa. No hay incendio de insulina.
Entre un "fast-pass" de glucosa que garantiza un crash, y una comida sólida que promueve la estabilidad glucémica, no hay competencia.
Ganan los tacos de barbacoa.
No por argumentos "ancestrales", sino por la física de la digestión. Gana el control hormonal sobre el caos glucémico.
Si no hay opción:
Barbacoa con limón, consomé, sin refresco.
Tu metabolismo se mantiene estable, tu cerebro recibe energía constante y tu día arranca sin el "crash" de las 10 a.m.