26/01/2026
Sobre el riesgo de reacciones alérgicas en pacientes sensibles a la nuez por trazas en el almidón y aceite de nuez, los hallazgos principales son:
Los frutos secos, incluida la nuez, pueden inducir reacciones alérgicas importantes en individuos sensibilizados a estos alérgenos, incluso por pequeñas cantidades de trazas en productos derivados como almidón o aceite de nuez. La ingestión de nuez puede conllevar riesgo potencial para personas con hipersensibilidad o alergia conocida a este fruto seco [1].
Productos derivados, como almidón y aceites, pueden contener residuos proteicos suficientes para desencadenar reacciones alérgicas, dado que las proteínas alergénicas del fruto seco no siempre son eliminadas completamente durante el procesamiento. Esto implica un riesgo de reacción incluso con trazas de alérgenos en alimentos procesados [2].
Las proteínas alergénicas específicas en las nueces (como ciertas albuminas, globulinas y oleosinas) son responsables de la sensibilidad, y su persistencia en derivados como almidón o aceite puede variar según el proceso industrial, pero nunca es totalmente nula, por lo que es crítico etiquetar adecuadamente y evitar contaminación cruzada para pacientes alérgicos [3].
La exposición a pequeñas cantidades de alérgenos alimentarios puede variar en su manifestación clínica desde síntomas cutáneos leves hasta anafilaxia potencialmente fatal en sujetos altamente sensibles. La agresividad de la reacción depende de la cantidad de alérgeno ingerida, la vía de exposición y el grado de sensibilidad individual [4].
En síntesis, en pacientes alérgicos o sensibles a la nuez, la presencia de trazas de almidón o aceite de nuez representa un riesgo real de reacciones alérgicas, pudiendo desencadenar desde reacciones leves hasta severas. Por ello, el control en el procesamiento, una adecuada declaración de alérgenos y la precaución en el consumo son indispensables para evitar eventos adversos en esta población vulnerable.