09/03/2022
Cuando no somos capaces de conectar a nivel emocional, cuando no comprendemos el llanto y solo queremos que se calmen (o que se callen), cuando no somos capaces de reconocer las necesidades y demandas emocionales de los niños, generalmente es consecuencia de una falta de conexión, contención y verbalización de la experiencia emocional en nuestra propia niñez.
Un adulto no elige no sentir o no conectar con sus hijos, es el resultado de la falta de conexión que vivió. Por consecuencia al convertirse en padre o madre se encuentra ante un escenario completamente intenso y emocional para el que no se encuentra preparado, la solución: defenderse, paralizarse, huir o volverse servil, todas estas son respuestas automáticas de nuestro cerebro cuando se siente en peligro.
Un adulto que fue contenido, amado, respetado y acompañado en su niñez es capaz de proveer bases seguras para sus hijos y educar con inteligencia emocional, utilizando estrategias basadas en la conexión y el respeto mutuo.
Cuando no podemos hacer esto de forma espontánea y natural, necesitamos revisar nuestra propia historia.
By Luisa Contreras
And Jyldyz Bekova
*****
🚀⭐
⭐