20/07/2012
PORQUE LAS ALERGIAS NO SE VAN DE VACACIONES...
Se acercan las vacaciones de Semana Santa y seguramente estás planeando esas ansiadas vacaciones que tanto han esperado. Si tú o tus hijos padecen alguna enfermedad alérgica, a continuación te damos las siguientes recomendaciones:
Un niño alérgico o asmático no puede olvidar los antihistamínicos e inhaladores necesarios cuando se va de viaje, sobre todo en primavera. La vegetación, el clima, el medio de transporte y las comidas pueden atentar contra un viaje placentero. Las vacaciones que se han planeado por meses pueden terminar siendo una pesadilla si los estornudos, rinitis, picazón de garganta o reacciones adversas a picadas de insectos pasan a ser protagonistas.
Por eso, es fundamental consultar con el especialista sobre las medidas que hay que tomar antes y durante el viaje. Dependiendo del destino y la época del año, se puede indicar algún cambio en la dosis de medicamentos tomados o alguna sugerencia específica para cada caso.
El ideal es viajar con la enfermedad bajo control, llevar los medicamentos cerca y mantenerlos en sus envases, ya que la humedad los puede afectar. Si se tiene alergias alimentarias, no hay que olvidar preocuparse de las comidas.
¿En avión o auto? Con cualquiera de los dos medios de transporte hay que tener cuidado.
Viajando en avión:
Jamás hay que dejar los remedios en la maleta, porque en los aviones no hay botiquín y, si el equipaje se pierde, es muy difícil poder comprarlos sin receta en otro país. Asimismo, si se lleva una inyección de epinefrina, tiene que ir con la orden del especialista para poder tenerla arriba del avión durante el vuelo.
Los cambios de presión en la cabina pueden aumentar el dolor por sinusitis o una infección de oído. Además, adentro el aire es muy seco, por lo que se recomienda usar un inhalador nasal cada ciertas horas para mantener las membranas humectadas.
También hay que revisar las políticas de las líneas aéreas sobre el transporte de mascotas arriba, porque un alérgico debería viajar en las que lo prohíben o al menos en un asiento alejado. Además, al tener alergias alimentarias, hay que pedir comida libre del alergeno determinado. Por ejemplo, la mayoría de las compañías aéreas tienen menú libre de frutos secos.
Viajando en auto:
Si el viaje es en auto, se deben tomar medidas contra los ácaros y hongos que pueden acumularse en el tapiz o el sistema de ventilación. También hay mantener las ventanas cerradas y el aire acondicionado puesto en no-recirculación.
¿Qué habitación reservar?
Llegar a una ciudad donde hay muchos alergenos y que, más encima, en el hotel no se pueda descansar de ellos, sería el colmo. Por eso quienes son alérgicos a los hongos y ácaros, deben pedir una habitación soleada, seca (lejos de piscinas) y, además, limpia, es decir, donde no se pueda fumar, ya que el humo queda en los tapices y el aire acondicionado. Asimismo, los hongos y ácaros pueden acumularse en cubrecamas, cortinas y alfombras.
Alguien que le tiene alergia a los animales debe reservar un hotel donde éstos no sean admitidos, porque su caspa puede quedar en los muebles.
Es importante señalar que los mismos cuidados se deben de aplicar en caso de que las vacaciones sean a casa de algún familiar o conocido.
Las vacaciones deben de ser para disfrutar, no para sufrir!
No dudes en llamarnos si deseas alguna recomendación o sugerencia.
Xpert Pedia
Centro de Especialidades Pediátricas