21/10/2025
A mediados del siglo XIX, la odontología era un mundo de hombres pero Lucy Beaman Hobbs se negó a aceptarlo. Rechazada por las facultades de medicina y odontología, aprendió en secreto, impulsada por la creencia de que la habilidad no entiende de género.
Para 1861, abrió su propia consulta, sin título. Su trabajo hablaba más fuerte que cualquier diploma. Los pacientes hacían fila, los escépticos guardaban silencio. Su éxito obligó a las instituciones odontológicas a enfrentar sus propios prejuicios.
En 1866, hizo historia al convertirse en la primera mujer en Estados Unidos en obtener el título de Doctora en Cirugía Dental (DDS). Las mismas manos que antes estaban excluidas de las aulas ahora poseían una licencia que redefinió una profesión.
Lucy Hobbs no solo trató dientes, sino que transformó el futuro de la odontología. Hoy, cada dentista se asienta sobre los cimientos que ella forjó con valentía, habilidad y silenciosa rebeldía.