11/09/2025
Cada 10 de septiembre, el mundo vuelve sus ojos hacia una de las sombras más silenciosas del alma humana. Como estrellas que colapsan en el vacío sin ser vistas, muchas vidas se apagan sin que nadie alcance a notar su luz menguante.
En el vasto universo, incluso los agujeros negros, esos puntos de infinita oscuridad, tienen una historia de brillo. Fueron soles alguna vez. Así también, quienes atraviesan el dolor del suicidio no son débiles ni invisibles: son astros que han soportado más gravedad de la que les correspondía.
La astronomía nos enseña que en los lugares más oscuros también nacen nuevas estrellas. Y que la luz, por tenue que sea, viaja distancias inimaginables. En este día, recordamos que aún en el abismo más profundo, puede existir un camino hacia la luz. Que el dolor, como el universo, no es eterno. Y que mirar el cielo no solo es contemplar lo que está lejos, sino también recordarnos que aún formamos parte de una constelación.
Si te sientes atrapado en la oscuridad, recuerda: no estás solo. Hablar es un acto de valentía. Buscar ayuda es como apuntar un telescopio hacia el cielo: una forma de encontrar dirección en medio del caos. Acércate a alguien, pide apoyo, permite que otros te acompañen hasta que tu luz vuelva a brillar.
La vida, como el universo, es compleja y hermosa. Y aún en la noche más larga, siempre hay un nuevo amanecer.
Este conmovedor mensaje fue escrito por la Psic Alejandra Avila, recordándonos que, como en el universo, siempre hay luz por descubrir.
En este 10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio, te invitamos a buscar apoyo.