09/12/2025
El famoso Snoopy, uno de los personajes más icónicos del cómic, nació de las memorias
afectivas de su creador. En los recuerdos de Spike, el perro de su infancia, Charles M.
Schulz encontró la inspiración para dar vida al beagle imaginativo que conquistó a
generaciones.
Spike era un perro mestizo, de pelaje blanco y negro, conocido por su inteligencia y
sensibilidad poco comunes. Schulz solía comentar que el animal entendía alrededor de
cincuenta palabras, algo sorprendente para la época. En las pocas fotografías de 1935, se
ve al joven artista, con apenas 13 años, en Saint Paul, Minnesota, compartiendo un refresco
con el amigo que más tarde serviría de base para la esencia de Snoopy.
El dibujante recordaba con ternura las aventuras y pequeñas rutinas junto a Spike: cuando
lo enviaba al sótano a buscar una papa, las largas “conversaciones” y la compañía
constante. Ese carácter curioso, leal y lleno de espíritu del perro ayudó a moldear la
personalidad soñadora y creativa del Snoopy que el mundo llegó a amar.
Incluso la conocida afición del personaje por la root beer proviene de esas vivencias de
infancia. Spike no fue solo el primer compañero de Schulz, sino también la chispa que dio
origen a uno de los personajes más queridos y humanos de la cultura popular.
̃a