10/01/2026
Un sentimiento me carcome,
me hace soñar,
me obliga a desear ser humano.
No es dolor en compendios,
es la rendición ante el desgaste
de un hombre que ha sufrido durante años
por no estar consciente de las cosas,
por comprender el mundo
de una forma
que pocos tendrían el valor de mirar.
Santo para algunos,
estúpido para otros.
Solo sé que del silencio
nacen las flores del sepulcro,
y mi tumba aún no ha sido abierta.
Podría abrirla ahora,
para dejar de tener miedo.
O quizá no sea miedo,
sino cansancio:
el dolor persistente de seguir vivo,
apenumbrado,
arrancado de mi caverna una y otra vez
por falsas esperanzas.
Hoy la respuesta es cerrarla para siempre,
apilar las piedras,
olvidar las promesas,
y dormir,
en paz.
All apologies.