08/01/2026
👉👉 Cada vez más personas terminan en quirófano porque su vesícula se llenó de piedras. Y aunque la operación es común, lo ideal es no llegar ahí. La vesícula tiene una sola función: guardar bilis y soltarla cuando comes, sobre todo grasa.
El problema empieza cuando la vesícula deja de vaciarse bien. La bilis se queda estancada, se espesa, primero se vuelve lodo… y con el tiempo, piedras.
¿Y por qué pasa esto? Pasa cuando: pasas muchas horas sin comer, haces dietas muy restrictivas o bajas de peso muy rápido, quitaste por completo las grasas, hay cambios hormonales como embarazo o anticonceptivos.
La buena noticia es que muchos casos se pueden prevenir. Para cuidar tu vesícula: come en horarios regulares, no elimines la grasa: usa aceite de oliva, aguacate, nueces o pescado, come fibra todos los días: frutas, verduras, avena, toma suficiente agua, si vas a bajar de peso, hazlo poco a poco.
Evita: ayunos prolongados constantes, dietas extremas, comida ultraprocesada y frituras en exceso, cenas muy pesadas por la noche.
Muchas personas no sienten nada hasta que el dolor aparece. Por eso, cuidarla antes hace la diferencia. La vesícula no falla de repente, falla cuando deja de trabajar por mucho tiempo. Cuidarla hoy puede ahorrarte una cirugía mañana.
⚠️ ATENCIÓN: si ya te removieron la vesícula, esto es lo que debes hacer de aquí en adelante:
Come porciones pequeñas, especialmente de grasa. No es eliminarla, es no excederte. Prefiere grasas saludables: aceite de oliva, aguacate, pescado, nueces (en poca cantidad). Evita comidas muy grasosas, frituras y excesos, sobre todo al inicio. Come más seguido y evita grandes atracones. Aumenta la fibra poco a poco (avena, verduras cocidas, frutas suaves). Toma suficiente agua todos los días. Observa qué alimentos te caen mal (lácteos, café, picante, alcohol) y ajústalos.
👉 No tener vesícula no significa estar enfermo. Significa que tu digestión ahora necesita orden y equilibrio. La mayoría de las personas vuelve a una vida normal cuando aprende a escuchar su cuerpo.