11/10/2025
¿Puede el CBD ser un tratamiento para la ansiedad?
En primer lugar, debemos recordar que la palabra tratamiento se refiere a proceso para mitigar ciertas afecciones, por lo que más que un tratamiento, los usuarios deberían considerarlo una potencial ayuda para mejorar el bienestar.
El CBD es usado de forma habitual con el objetivo de reducir la ansiedad según las encuestas analizadas, y diversos estudios muestran que este cannabinoide tiene propiedades que puedrían ser de ayuda en la lucha contra la ansiedad, además de poder ser también un buen soporte para combatir el estrés, el insomnio y el dolor crónico, pero aun queda mucho para poder afirmar que estos estudios son concluyentes.
Productos como el aceite cbd o las flores cbd también podrían llegar a ser beneficiosos para ayudar a reducir otros trastornos que no son catalogados directamente como trastornos de la ansiedad, pero en los que el incremento de la ansiedad juega un papel clave, como son el trastorno obsesivo-compulsivo y también el estrés postraumático.
Igualmente, entre los profesionales médicos, se comparte la idea de que queda mucho camino para poder afirmar todas estas conclusiones de manera absoluta.
Cannabidiol para la ansiedad
Tipos de ansiedad y cómo el CBD podría reducirla
Trastorno de ansiedad generalizada: Todas las personas nos preocupamos, forma parte de la naturaleza humana: la salud, la familia, el trabajo, el dinero… Sin embargo, en el caso de las personas con trastorno de ansiedad generalizada, estas preocupaciones son excesivas y dominan su vida a diario.
Fobias: Las personas que sufren una fobia tienen un miedo intenso a algo que para personas sin este trastorno representa poco o ningún peligro real. Su miedo puede ser a animales, a volar, a los espacios cerrados, o a los espacios abiertos… A esta categoría pertenece la ansiedad social, el temor intenso a interactuar con extraños por sentirse avergonzado o humillado.
Posibles efectos del CBD en el trastorno de ansiedad generalizada
Existen estudios que estudios que avalan el potencial efecto del CBD en la ansiedad. Se realizó un estudio con 48 sujetos, a los que se les estimuló una primera vez enseñándoles una caja de color y aplicando una descarga eléctrica al ver esa caja para desencadenar la ansiedad y 48 horas después se les presentó esa misma caja pero sin la descarga. Unos participantes habían usado CBD y otros no. En la segunda ocasión la ansiedad fue mucho menor en el grupo que había tomado CBD.
Por ello, algunos estudios apoyan que el CBD también podría ser útil para ayudar en el tratamiento temprano del estrés postraumático.
Posibles efectos del CBD en la ansiedad social
La ansiedad social es de hecho uno de los trastornos de ansiedad más extendidos. Quien los sufre sabe que es bastante incapacitante, porque afecta a la vida diaria y también a la productividad en el trabajo.
En un estudio realizado por investigadores brasileños y españoles mostró una reducción de la ansiedad en un grupo de personas a las que se les sometió a una prueba de presentación en público simulada.
Los participantes en el estudio se dividieron en grupos entre quienes no usaron nada de CBD, los que usaron un placebo y los que usaron CBD.
Los participantes en el estudio que usaron CBD experimentaron “una reducción significativa de la ansiedad, de discapacidad cognitiva y de incomodidad durante su presentación en público”.
Cómo usar CBD para reducir la ansiedad
El libro “CBD: A patient’s guide to Medical Cannabis” de los autores Leinow & Birnbaum recomienda el método de aumentar progresivamente la dosis de CBD, incrementando de forma progresiva hasta conseguir los efectos deseados.
De hecho, específicamente los autores recomiendan empezar con microdosis de CBD precisamente para los trastornos relacionados con la ansiedad.
Ante todo, antes de usar CBD:
- El usuario debe informarse de la legislación vigente en el país en el que vive, ya que por ejemplo en España, la ley solo permite la comercialización para uso tópico o aromático.
- El usuario debe entender que los productos de CBD, accesibles al público general, no deben ser considerados medicamentos y nunca deberían ser un sustituto de un tratamiento indicado por un profesional médico