08/03/2026
Hoy no es un día de celebración. Es un día de memoria.
Porque la realidad que vivimos muchas mujeres sigue estando marcada por silencios, expectativas y mandatos que nos dicen cómo deberíamos ser.
Desde muy temprano se nos enseña un “deber ser”:
cómo hablar, cómo amar, cómo sentir, cómo responder.
Y cuando lo cuestionamos, muchas veces aparece el intento de callarnos. Incluso en espacios cotidianos —en redes, en conversaciones, en la vida diaria— todavía aparecen frases que intentan reducirnos:
“Siempre son así.”
“Las locas.”
“Mejor no las contradigas.”
Y con eso, una vez más, se intenta colocar nuestras experiencias en el lugar de lo exagerado, lo emocional, lo inválido.
Pero lo que vivimos no es exageración.
Es historia.
Es experiencia.
Es realidad.
Hoy también reconozco la lucha de tantas mujeres que durante años han abierto caminos para que hoy podamos nombrar lo que antes se tenía que callar.
Y al mismo tiempo reconozco algo importante: el trabajo aún no termina.
La deconstrucción sigue.
En la sociedad.
En las relaciones.
En las conversaciones cotidianas.
Por eso este espacio existe.💜
Mientras haya mujeres buscando comprenderse, nombrarse y reconstruirse, aquí habrá un lugar donde:
tu voz cuenta,
tu historia es escuchada,
y donde podrás mirarte con amor, compasión y libertad.
Porque la lucha no se ha terminado.
Y el silencio ya no es una opción.