24/01/2026
Los productos light realmente ayudan?
Los edulcorantes no calóricos (aspartame, sucralosa, sacarina, stevia) reducen la ingesta de azúcar y calorías; sin embargo, la evidencia científica muestra que no garantizan pérdida de grasa por sí solos. Metaanálisis de ensayos clínicos indican que pueden ayudar modestamente al control del peso cuando sustituyen directamente al azúcar, dentro de un plan dietético estructurado.
Estudios observacionales y mecanísticos sugieren que su consumo frecuente puede alterar la respuesta insulínica, el apetito y la microbiota intestinal, favoreciendo compensación calórica y menor saciedad en algunas personas.
Conclusión científica:
Los productos light no son dañinos en consumo moderado, pero no sustituyen una dieta basada en alimentos reales. Su efecto depende del contexto dietético total, no del edulcorante en sí.
La clave no es “light”, es el balance energético y la calidad de la dieta.
-Efectos en el peso corporal y composición corporal
• Ensayos controlados aleatorizados (ECA) muestran que reemplazar azúcares con edulcorantes no calóricos puede conducir a reducciones modestas en peso, IMC y circunferencia de cintura en el contexto de un plan dietético y de estilo de vida saludable. 
• Un meta-análisis publicado en Obesity Reviews encontró que los edulcorantes no nutritivos (NNS) están asociados con pequeñas reducciones de peso, especialmente cuando sustituyen directamente al azúcar. 
• Revisión sistemática sugiere que los efectos beneficiosos sobre la pérdida de peso son modestos y de corto plazo, y que la evidencia no es clara para mantenimiento a largo plazo.
Hallazgos contradictorios y limitaciones
• Organización Mundial de la Salud (OMS) concluye que la evidencia disponible no respalda el uso de edulcorantes para control de peso o reducción de riesgo de enfermedades crónicas a largo plazo, destacando que los resultados observacionales son inconsistentes. 
• Algunos estudios observacionales encuentran asociaciones con mayor peso corporal y riesgo metabólico, pero estas asociaciones pueden deberse a factores de confusión (causalidad inversa) más que a efectos directos de los edulcorantes.