02/05/2017
La forma como los padres llegan a manejar la ruptura de la pareja influye en las consecuencias psicoemocionales que pueden manifestar los hijos durante el proceso. El que los padres mantengan una relación estable que propicie el bienestar psicoemocional de los niños se puede lograr reduciendo la exposición de los niños al conflicto de los adultos, es decir, se les deja al lado de tensiones y se fomenta en ellos la percepción de una cordial relación entre los progenitores y los hijos.
Es así que la separación de la pareja supone para un niño un experiencia traumática al romper con su modelo de familia tal cual lo había conocido y establecer un proceso de duelo familiar; por lo anterior se hace especialmente importante que aunque existan problemas en la pareja para relacionarse, se haga un esfuerzo por los hijos y que la relación entre ellos sea percibida como lo más positiva posible. Estableciendo de manera independiente su función parental llegarán paulatinamente a tener una mayor colaboración con el otro progenitor en beneficio de los niños.