25/11/2025
A veces pensamos que envejecemos solo por el paso del tiempo…
pero la verdad es que envejecemos por la inflamación silenciosa que dejamos avanzar, esa que no duele, pero se nota en la energía, la piel, la grasa abdominal y hasta en el estado de ánimo.
Y lo más fuerte:
muchas veces esa inflamación viene de hábitos muy sencillos que sí podemos cambiar.
Uno de los más efectivos es dejar descansar al cuerpo 12 horas cada noche que yo le llamo "Descanso digestivo"
No es “moda”: darle ese espacio al metabolismo baja inflamación, mejora la sensibilidad a la insulina y ayuda a regular hormonas (evidencia: estudios en cell metabolism, 2019–2022).
Otro cambio real: 3 o 4 comidas estables, sin estar “picando” todo el día.
Cada picoteo sube un poco la insulina, y la insulina alta mantiene inflamación interna.
Y sí, el azúcar también juega un papel:
no es demonizarlo, es entender que eleva insulina + cortisol, dos hormonas que aceleran el envejecimiento interno cuando se mantienen altas.
El movimiento también importa, pero no el de “castigarte”.
Ejercicio constante, suave, sostenido: caminar, fuerza ligera, movilidad.
Lo que tu cuerpo pueda repetir sin estrés es lo que realmente baja inflamación.
Y cuando hay deficiencias, suplementos como omega 3, magnesio, zinc y CoQ10 ayudan muchísimo a bajar inflamación, mejorar energía y proteger células (evidencia clínica: revisiones de Nutrients y Frontiers in Aging, 2020–2024).
No necesitas hacerlo perfecto.
Solo empezar por uno: dormir mejor, cenar más ligero, darle espacio a tu cuerpo, moverte un poco cada día.
¿Qué hábito te gustaría cambiar esta semana?
Te leo abajo 💛