24/02/2026
Antes de que lleguen los mollera sumida a llorar al DM, aclaro algo: esto no va contra el trabajo terapéutico bien hecho.
Esto va contra las pseudoterapias, contra el intrusismo, contra los que venden humo envuelto en papel celofán y lo llaman “técnica revolucionaria”. Va contra el wey que te dice que cura el trauma con imposición de manos o la tipa que te vende un curso para “sanar tu niño interior” por 3000 varos y sin título ni p**a idea de lo que hace.
¿Qué sí vale?
La práctica basada en evidencia.
El terapeuta que estudia, que se actualiza, que duda de sí mismo y contrasta sus resultados.
La psicología con p**o rigor, no con ocurrencias.
¿Qué sobra?
El que confunde “sentirse bien” con “estar bien”.
El que se cree mago porque su paciente mejoró (cuando fue la regresión a la media, el placebo o que llovió y paro).
Los que ejercen sin formación y cobran como si la tuvieran.
El post es una invitación a no tragarnos nuestro propio cuento. La intuición clínica es útil, quizás, pero si no la confrontas con datos, terminas siendo el mismo que defiende la homeopatía porque “a mí me funcionó”.
Compartan si creen que sobra tanto charlatán. Y si eres terapeuta y esto te dolió, pregúntate por qué. 👇Realizado por
Si quieres conocer más sobre el porque las terapias ineficaces parecen funcionar puedes consultar este paper, te lo podemos hacer llegar al dm: Por que las terapias ineficaces parecen funcionar. Autor: Scott O. Lilienfeld, Lorie A. Ritschl, Steven