23/12/2025
A veces no es que la otra persona no entienda lo que queremos.
A veces somos nosotros quienes estamos divididos por dentro: una parte se acerca y otra se protege.
Cuando lo que decimos y lo que hacemos no coincide, la confusión no es del otro… es interna.
Y la verdadera libertad no está en huir, sino en hacernos responsables de lo que sentimos y de lo que hacemos con eso.
¿Te suena?