21/01/2022
Hoy es día del abrazo!
La pandemia nos ha puesto grandes retos, uno de ellos ha sido el distanciamiento social y la disminución del contacto físico, pero ¿de qué manera nos afecta esto? Hoy te contaré un poco de los abrazos y sus efectos físicos y emocionales.
Cuando abrazamos a alguien podemos sentirnos muchas veces queridas, podemos soltar el peso que llevamos cargando y sentirnos liberadas, nos reconfortan y nos hacen saber que no estamos solas.
A nivel cerebral se secretan tres neurotransmisores que hacen que nuestro estado de ánimo mejore, estos son la dopamina, la serotonina y la oxitocina. Todas actúan en distintas áreas cerebrales.
La Dopamina se encarga también de regular los movimientos, cuando esta está baja los movimientos se vuelven descordinados y aparecen temblores. Este mismo neurotransmisor actúan en el área del cerebro donde percibimos el placer, es el responsable de que sintamos placer. Tiene también un papel importante en la memoria a corto plazo, la estimula, contribuye en la atención, la concentración y la resolución de problemas. Su disminución está relacionada también con la fobia social y con percepciones de dolor.
La Serotonina, también conocida como la “hormona de la felicidad”, induce sensaciones de bienestar, felicidad, relajación y alegría. Pero sus efectos no son sólo estos, regula también la sensación de saciedad cuando comemos, es importante en la generación de huesos, regula la temperatura corporal, contribuye en la liberación de otros neurotransmisores como la melatonina que se encarga de regular nuestros ciclos del sueño. Actúa también regulando los mecanismos de supervivencia junto con la adrenalina y noradrenaline. Participa en la división celular, ayuda a mantener el corazón y los vasos sanguíneos saludables. Además contribuye en la sensación del deseo sexual.
La Oxitocina, se conoce también como “la hormona del apego”. Este neurotransmisor coordina la causa y efectos de la relaciones sociales que nos enriquecen, participa en el comportamiento y adaptación psicológica que se relacionan con el crecimiento y la restauración. Contribuye a crear un vínculo fuerte entre la madre y el bebé en la lactancia. Es la encargada de la percepción de las sensaciones que produce el amor y el enamoramiento. Está muy relacionada con la formación y fortalecimiento de vínculos afectivos. Regula también el proceso del parto, alcanza niveles máximos en sangre cuando tenemos un orgasmo.
El contacto físico, los abrazos y expresiones de amor y afecto son sumamente importantes en nuestras vidas.
No dejes de abrazar, mejor creemos estrategias para disminuir el riesgo de contagio de Covid-19!!!