05/04/2018
“Para Nosotros una de las primeras enseñanzas que existen dentro de la tradición, es el origen. El origen nuestro es el vientre de la madre Tierra y es una de las primeras ceremonias que tenemos a la hora de venir a tomar forma, a tomar fuerza en la vida, se le llama ceremonia de Temazcal.
Esta es una ceremonia de las más antiguas que existen. Es de las primeras ceremonias que fueron entregadas al ser humano, está basada en la bendición, en la purificación del ser humano, a través del líquido sagrado del agua, a través del calor de la vida, uno puede recibir el soplo de la vida.
El Temazcal está basado en el vientre de la madre Tierra que es donde uno es concebido, donde uno es alimentado como semilla para poder llegar a tener la unidad de todos los misterios del Universo.”
El Temazcal es un baño prehispánico que se generalizó entre las culturas de Mesoamérica y cuyos vestigios más antiguos se hallan en las zonas arqueológicas de Palenque, en México y Piedras Negras en Guatemala, aunque sus orígenes podrían ser más remotos.
Su nombre en raíz náhuatl significa: casa de v***r Temaz – baño, Calli – casa.
Desde hace miles de años, mucho antes de la llegada de los españoles, los pueblos indígenas de Mesoamérica ya habían desarrollado una civilización sumamente avanzada
Los métodos de salud se basaban en el uso de elementos naturales. La higiene y la pulcritud formaban parte de su sistema. El temazcal se utilizaba para las mujeres antes durante y después del parto, para tratar diversos males de la población y para la limpieza y bienestar en general, así este baño con hierbas formaba parte de la vida tradicional y ritual.
Tradicionalmente el baño está hecho por piedra o adobe de una estructura circular como la de un iglú o también puede ser cuadrado. También se emplean estructuras provisionales hechas de varas y hojas, pieles o mantas entre otros materiales, en etnias al norte de México tenía forma como de “tipi”, el temazcal es una estructura cerrada de pequeñas dimensiones, donde se introducen piedras porosas previamente calentadas al rojo vivo, donde se vierte una infusión de pantas medicinales para provocar el v***r, así dentro de este vientre de la madre tierra la alquimia de los cinco elementos como en el vientre materno, se desarrollan y trabajan, la tierra representada por las piedras y nuestro cuerpo físico, el agua, por la infusión de hiervas y nuestro sudor, el fuego por el calor, nuestro corazón y espíritu, el viento por el olor y nuestro aliento, el quinto, el movimiento, el transmutador, el activador de todos estos elementos.
El uso del temazcal a través de la historia ha sido tanto terapéutico como ritual y ceremonial y su práctica sobrevive en la actualidad gracias a la tradición oral de las distintas comunidades indígenas en México. Más que una simple terapia para relajarse y desintoxicarse es una curación mágico-religiosa, que atiende no solo lo físico sino también lo energético y espiritual, por lo que en la actualidad está tomando gran importancia por su forma holística de atender al paciente.
Los temazcales varían en su forma y práctica de acuerdo a las diferentes regiones en que se emplean, y por lo general se trata siempre de aposentos reducidos con techos bajos, sellados a la intemperie.
Normalmente es conducido por una persona entrenada para el efecto, las parteras en caso de atender a las embarazadas, o un guía, ya un temazcalero, curandero o sudador, que aplica una serie de prácticas terapéuticas o rituales.
Las siguientes etnias utilizan los tradicionales baños de temazcal:
Pai-pais, mixtecos, triques, zapotecos, choles, chujes, mames, tojolabales, tzeltales, tzotziles, zoques, nahuas, otomíes, tlapanecos, cuicatecos, chochos, ixcatecos, mazatecos, mixes, totonacas, seris, tepehuas, matlatzincas y ocuiltecos.