Mayet psicoterapia

Mayet psicoterapia En un espacio dedicado al cuidado de la salud mental, el potenciamiento y desarrollo del ser humano mediante la Psicoterapia.

A veces no le tenemos miedo al fracaso…le tenemos miedo a que sí funcione.Porque el éxito implica cambios: nuevas respon...
27/02/2026

A veces no le tenemos miedo al fracaso…
le tenemos miedo a que sí funcione.

Porque el éxito implica cambios: nuevas responsabilidades, nuevas expectativas y, muchas veces, dejar atrás versiones cómodas de nosotros mismos. Desde la psicología sabemos que la mente busca seguridad, no felicidad. Prefiere lo conocido —aunque duela— antes que lo incierto —aunque pueda hacernos crecer—.

El miedo al éxito aparece cuando pensamos:
“¿Y si no puedo sostenerlo?”
“¿Y si esperan más de mí?”
“¿Y si cambio y dejo de ser quien era?”

Pero aquí está la paradoja:
la felicidad no llega cuando desaparece el miedo, sino cuando avanzas a pesar de él.

Crecer incomoda.
Sanar confronta.
Triunfar transforma.

Tal vez no necesitas más confianza…
solo dejar de huir de aquello que sabes que mereces.

Porque muchas veces, el mayor obstáculo entre tú y tu felicidad
no es el mundo…
es el permiso que aún no te has dado para vivirla.

🐾 La verdad psicológica incómoda detrás de “amo más a mi perro que a mi familia”Cuando alguien dice: “Los perros valen m...
19/02/2026

🐾 La verdad psicológica incómoda detrás de “amo más a mi perro que a mi familia”
Cuando alguien dice: “Los perros valen más que los humanos” “Un perro sí es fiel” “Me canso de ser persona cuando lo miro”
No está hablando realmente del perro.
Está hablando de heridas.

Desde la psicología, el animal representa lo que muchas veces no encontramos en los vínculos humanos:

✔️ Lealtad sin traición
✔️ Amor sin juicio
✔️ Presencia sin abandono
✔️ Aceptación sin condiciones

A veces no es que alguien quiera ser perro…
Es que está cansado de una humanidad que le ha dolido.
Identificarse más con un animal puede ser una forma silenciosa de decir:

“Con los humanos aprendí a desconfiar.”
No es locura.
Es decepción vincular.
Y quizá la pregunta no es por qué aman tanto a su perro…

Sino qué experiencia humana les enseñó a proteger tanto su corazón.

́a

🙏🏻🫂🧠👌🏻

🚨 FREUD DEMOSTRÓ QUE REPITES LO QUE MÁS TE DUELE (Y NO ES CASUALIDAD) 🚨Durante años se dijo:👉 “Siempre eliges mal.”👉 “Te...
19/02/2026

🚨 FREUD DEMOSTRÓ QUE REPITES LO QUE MÁS TE DUELE (Y NO ES CASUALIDAD) 🚨

Durante años se dijo:
👉 “Siempre eliges mal.”
👉 “Te gustan los tóxicos.”
👉 “No aprendes.”

Como si repetir historias fuera simple mala decisión.

Freud observó algo más profundo.

En 1920 llamó a esto “compulsión a la repetición”.

Descubrió que las personas tienden a recrear, sin darse cuenta, experiencias emocionales no resueltas.

No porque quieran sufrir.

Porque el psiquismo intenta dominar lo que no pudo elaborar.

Freud notó que pacientes volvían una y otra vez a:

• relaciones que terminaban igual
• dinámicas de abandono
• vínculos con figuras similares
• situaciones donde volvían a sentirse rechazados

No es mala suerte.

Es un intento inconsciente de “resolver” lo que quedó abierto.

El sistema psíquico busca familiaridad.

Y lo familiar, incluso si duele, se siente predecible.

Aquí viene lo incómodo:

👉 A veces no buscamos amor.
👉 Buscamos lo que conocemos.

El inconsciente no distingue entre bienestar y costumbre.

Repite lo que reconoce.

No es debilidad.

No es estupidez.

Es una forma primitiva de intentar cerrar una herida antigua.

Pero Freud también mostró algo clave:

Lo que se hace consciente, pierde parte de su fuerza automática.

Cuando entiendes el patrón,
deja de gobernarte desde la sombra.

La idea central es esta:

👉 No repites porque quieras sufrir.
👉 Repites porque algo en ti quiere entender.

Y cuando lo entiendes,
puedes elegir distinto.

Psicoanálisis que incomoda.

Pero explica por qué la historia,
a veces,
parece escribirse sola.

En muchas familias, el “hijo consentido” no es solo el favorito. Es el hijo dorado: el intocable. El que puede equivocar...
16/02/2026

En muchas familias, el “hijo consentido” no es solo el favorito. Es el hijo dorado: el intocable. El que puede equivocarse, agredir, manipular o dañar… y aun así será defendido. No porque no vean lo que hace, sino porque la familia entera está organizada para protegerlo.

Cuando a un integrante se le justifica todo, se le encubre, se le minimiza lo grave y se le trata con privilegios frente a los demás hermanos, no estamos hablando de amor. Estamos hablando de una dinámica profundamente dañina.

Porque mientras uno es elevado, otro suele ser elegido como el chivo expiatorio: el que “exagera”, el que “siempre hace drama”, el que “no se sabe llevar”. Aunque sea quien más está intentando poner límites o decir la verdad.

Estas dinámicas rompen la autoestima de quien las recibe. Generan una herida profunda de traición y abandono. Y dejan una marca emocional muy fuerte: la sensación de que, aunque te lastimen, nadie te va a defender.

Y lo más doloroso es esto: muchas veces los padres que sostienen esta dinámica lo hacen porque les conviene que los hermanos no se unan. Porque un hermano unido es una familia que cuestiona. Y una familia que cuestiona ya no es fácil de controlar.

Por eso el hijo dorado no solo es protegido. Es usado. Y el resto aprende a callar, a competir o a resignarse.

No es “familia normal”. Es una estructura de poder.

El amor desde la psicología (y no, no es solo mariposas en el estómago 🦋)El amor no es magia.No es destino.Y definitivam...
15/02/2026

El amor desde la psicología (y no, no es solo mariposas en el estómago 🦋)
El amor no es magia.
No es destino.
Y definitivamente no es “me celó porque me ama”.

Desde la psicología, el amor es un fenómeno complejo que mezcla apego, historia personal, heridas no resueltas, expectativas aprendidas y, claro… un poco de química cerebral.
Sí, la dopamina existe.
Pero también existe tu patrón repetitivo de elegir lo mismo con diferente nombre.
Amar no es perderse.
No es aguantar.
No es rescatar.
No es convertirte en terapeuta de tu pareja (aunque seas psicólogo 😌).
El amor sano implica:
✔️ Límites
✔️ Comunicación clara
✔️ Responsabilidad afectiva
✔️ Y la capacidad de estar bien contigo, incluso cuando el otro no está
Porque cuando el amor duele más de lo que construye, no es intensidad… es dinámica mal aprendida.
Y no, no todo lo que se siente fuerte es amor.
A veces es ansiedad.
A veces es apego inseguro.
A veces es miedo a estar solo disfrazado de “no puedo vivir sin ti”.
Amar psicológicamente sano es poder decir:
“Te elijo, pero no me abandono.”
Y eso, aunque no suene tan dramático como una canción de desamor…
es mucho más estable que cualquier promesa eterna hecha a las 2 a.m.
El amor no debería salvarte.
Debería acompañarte.
Y si algo te desregula constantemente, no es el destino…
es una oportunidad de revisar tu historia.

Si algo de esto te hizo ruido… no es coincidencia
Hablar también es sanar.


Cuando Elisabeth Kübler-Ross comenzó a trabajar con pacientes terminales, se dio cuenta de algo que la indignó profundam...
13/02/2026

Cuando Elisabeth Kübler-Ross comenzó a trabajar con pacientes terminales, se dio cuenta de algo que la indignó profundamente: la medicina sabía tratar enfermedades, pero no sabía tratar personas. Los hospitales estaban llenos de tecnología, protocolos y diagnósticos, pero cuando alguien estaba por morir ocurría lo peor: lo evitaban. Lo aislaban. Lo callaban. Se convertía en un tema incómodo, casi como si su sola presencia fuera un recordatorio de algo que el sistema no quería mirar. A veces, lo más cruel no era el dolor físico, sino el abandono emocional disfrazado de “profesionalismo”.

Entonces Kübler-Ross hizo algo que en su época fue impensable. Algo que muchos consideraron inapropiado, antiético o excesivamente emocional: llevó a pacientes terminales al aula universitaria y los sentó frente a estudiantes de medicina. No para que fueran observados como objetos clínicos, sino para que hablaran. Para que dijeran su verdad. Para que explicaran qué se siente estar frente a la muerte, qué duele, qué asusta, qué se necesita cuando ya no hay promesas de curación. Fue una escena incómoda para todos: estudiantes tensos, rígidos, sin saber dónde poner la mirada; profesores indignados, convencidos de que aquello no era académico; y al centro, un ser humano que ya no tenía nada que fingir.

En ese espacio, los estudiantes aprendieron algo que ningún libro enseña. No era anatomía ni farmacología. Era el sonido real del miedo. Era la tristeza de la despedida. Era la soledad de sentirse tratado como “un caso perdido”. Era la necesidad desesperada de ser mirado con dignidad, de ser escuchado sin prisa, de no ser reducido a un diagnóstico. Muchos de ellos entendieron por primera vez que el paciente no es una enfermedad con nombre, sino una historia completa que se está apagando, una vida que todavía merece respeto aunque el cuerpo ya no responda.

Los colegas de Kübler-Ross se horrorizaron. Le dijeron que era demasiado, que estaba exponiendo a los pacientes, que eso no era medicina seria. Pero ella no se echó para atrás. Porque había entendido algo que el sistema todavía no quería aceptar: no es la muerte lo que traumatiza, es el silencio que la rodea. No es el final lo que destruye, es la manera en que abandonamos emocionalmente a quienes están por partir. Lo que ella hizo no fue un espectáculo, fue una revolución ética. Fue obligar a la medicina a recordar que antes que curar, debe acompañar; y que incluso cuando ya no se puede salvar una vida, todavía se puede sostener una persona.

Esa fue la grandeza de Elisabeth Kübler-Ross: enfrentó un sistema que prefería mirar hacia otro lado. Enseñó que el acto más humano, el más terapéutico, no siempre es una intervención. A veces es algo mucho más simple y más difícil: quedarse.

No des explicaciones​La mayoría de nuestras ansiedades nacen del deseo de ser comprendidos por mentes que no tienen la i...
10/02/2026

No des explicaciones
​La mayoría de nuestras ansiedades nacen del deseo de ser comprendidos por mentes que no tienen la intención de entendernos. Gastamos nuestra energía vital (ese recurso que Marco Aurelio nos recordaba proteger) intentando justificar nuestras decisiones ante quienes solo buscan juzgarlas.

​La trampa de la validación externa
​Cuando explicas en exceso lo que haces, le estás otorgando al otro el poder de aprobar o rechazar tu vida. El estoico sabe que su carácter y sus acciones son lo único que realmente le pertenece. Si actúas con rectitud, la explicación es redundante; si actúas con malicia, ninguna explicación te salvará.

​Tu silencio es fuerza: No es ser arrogante, es economía emocional.

​Tu juicio es el único que importa: Como decía Epicteto, si lo que haces es correcto, ¿por qué temer a quienes lo critican injustamente?

​El tiempo es finito: Cada minuto que pasas convenciendo a alguien de tu valor, es un minuto que pierdes cultivándolo.

​La práctica del día
​La próxima vez que sientas el impulso de justificar una decisión personal, detente. Respira. Si tu conciencia está tranquila y tu acción se alinea con la virtud, no hace falta decir más.

​Que tu vida hable por ti. Las palabras son ruido; el carácter es la verdad.

La diferencia no está en el resultado.Está en la interpretación.Dos hombres pueden ver exactamente lo mismo:disciplina, ...
20/01/2026

La diferencia no está en el resultado.
Está en la interpretación.

Dos hombres pueden ver exactamente lo mismo:
disciplina, éxito, constancia, progreso.
Uno lo toma como una ofensa personal.
El otro como una prueba de que es posible.

El mediocre convierte el éxito ajeno en excusa.
Se compara para justificarse.
Dice que tuvo suerte, contactos, ventajas.
Necesita rebajar al otro para no enfrentarse a su propia falta de acción.

👉 Aprendizaje clave:
la envidia no nace del odio al otro,
nace de la frustración contigo mismo.
Es energía mal canalizada.

El ganador, en cambio, observa con humildad y criterio.
No se siente menos.
Se hace preguntas mejores:
¿Qué hábitos tiene?
¿Qué decisiones tomó cuando nadie miraba?
¿Qué sacrificios estuvo dispuesto a hacer?

La inspiración es una señal de madurez mental.
Significa que ya no necesitas compararte para defender tu ego,
sino para elevar tu estándar.
Aprendes. Ajustas. Actúas.

El ganador entiende algo esencial:
si otro pudo construirlo,
entonces el camino existe.
Y eso no intimida…
orienta.

El mediocre se amarga mirando al ganador.
El ganador se afila.

La pregunta no es a quién miras…
sino qué sientes cuando lo haces.

Sismo con epicentro en Guerrero, se sintió fuerte en varias partes de Veracruz. Protección civil del estado en evaluació...
02/01/2026

Sismo con epicentro en Guerrero, se sintió fuerte en varias partes de Veracruz.
Protección civil del estado en evaluación del territorio.

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Orizaba
94300

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