21/12/2025
Si tu tensiómetro marca cifras como estas, no es una advertencia leve: es una urgencia médica.
Una presión arterial por encima de 180/110 mmHg, como la que se observa en la imagen (182/111 mmHg), puede corresponder a una crisis hipertensiva. En este escenario, la fuerza con la que la sangre circula por las arterias es tan elevada que puede provocar daño en órganos vitales en poco tiempo.
¿Qué es una crisis hipertensiva?
Se trata de una elevación extrema de la presión arterial y se divide en dos situaciones clínicas:
Urgencia hipertensiva: la presión está peligrosamente alta, pero todavía no hay evidencia clara de daño en órganos.
Emergencia hipertensiva: la presión elevada ya está afectando órganos como el cerebro, el corazón, los riñones o los ojos. Aquí, cada minuto cuenta.
** Síntomas que no deben ignorarse:
- Dolor de cabeza intenso, diferente a lo habitual
- Visión borrosa, puntos negros o pérdida visual
- Dolor en el pecho o sensación de opresión
- Falta de aire
- Náuseas, vómitos o confusión
- Debilidad en un lado del cuerpo o dificultad para hablar
Una crisis hipertensiva puede desencadenar accidente cerebrovascular, infarto, insuficiencia renal o daño grave de la aorta, incluso en personas que “se sentían bien” horas antes.
El mensaje clave: La hipertensión suele ser silenciosa, pero cuando se manifiesta de esta forma, ya no espera. Controlar la presión con regularidad y seguir el tratamiento indicado no es opcional: es una medida que puede salvar la vida.
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Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tenés molestias o preocupaciones, consultá a tu médico de confianza.