27/09/2025
Esta semana hablaba con una amiga que está yendo a terapia y sus palabras fueron "llevo ya casi un año en el psicólogo y la neta no veo avance", le preguntaba cada cuando iba y me decía "trato de cada quince días, pero a veces la verdad si llega a pasar un mes y no voy, pero es que no me da tiempo", preguntando más cosas, noté que le pasa lo que a muchas personas: van cuando se sienten mal otra vez, pasan meses y no los vemos por el consultorio, al grado donde a veces uno ya no se acuerda en que nos quedamos y tienen toda la intención de que en una hora nos pongamos al corriente, demos retroalimentación y además se solucione la vida. No funciona así, pero como también muchas veces ocurre, es más fácil echarle la culpa al otro: te engañé porque no me prestabas atención, es que el doctor no ha de saber, es que la nutrióloga no me pone lo que me gusta, es que la psicóloga no me dice que hacer, es que mi mamá no me despertó, es que tú me provocas, es que mi jefe me estresa... Y difícilmente vemos que justo eso también es parte de nuestro problema.
Sumado a qué realmente no nos comprometemos con nosotros mismos, decido gastar en el tatuaje, en pedidos de tiendas en línea, la cena con amigas, la peda de fin de semana, los zapatos que me gustaron y aunque no es malo, no es prioridad cuando no estamos bien.
Es cierto que no todos los psicólogos son "buenos" o "efectivos" también hay mala praxis, pero antes de juzgar al otro, analicemos si realmente estoy dando un seguimiento, si realmente estoy comprometido, si de verdad pongo en práctica lo hablado en consulta, si la respuesta es si, cambia de terapeuta... Pero si ya vas por el cuarto, habría que considerar que tal vez lo que influye eres tú.