27/01/2026
Cuando la circulación falla, la piel paga el precio: úlceras por insuficiencia venosa
Este es uno de los peligros más serios de la insuficiencia venosa crónica: la formación de úlceras venosas, lesiones abiertas que aparecen con mayor frecuencia en la parte inferior de la pierna, cerca del tobillo, como se observa en la imagen.
¿Qué está pasando realmente?
En la insuficiencia venosa, las venas de las piernas no logran devolver la sangre de forma eficaz al corazón. Esto provoca:
- Aumento sostenido de la presión venosa
- Estancamiento del flujo sanguíneo
- Salida de líquido y proteínas hacia los tejidos
- Inflamación crónica de la piel
Con el tiempo, la piel se vuelve frágil, mal oxigenada y vulnerable. Un golpe mínimo o incluso sin un desencadenante claro puede romperla y dar origen a una úlcera.
** Características de las úlceras venosas
- Suelen ser superficiales pero extensas
- Bordes irregulares
- Fondo húmedo, con exudado
- Pueden ser dolorosas o no, según el grado de inflamación
- Se asocian a cambios cutáneos previos: piel oscura, endurecida o brillante
No son simples “heridas que no cierran”: son la manifestación final de un problema circulatorio crónico.
¿Por qué son importantes?
Estas úlceras:
- Tardan semanas o meses en cicatrizar
- Se infectan con facilidad
- Afectan de forma importante la calidad de vida
- Tienden a reaparecer si no se corrige la causa venosa
** El tratamiento no es solo local
Curar la herida es fundamental, pero no suficiente. El manejo adecuado incluye:
- Control de la insuficiencia venosa
- Terapia de compresión
- Movilización y elevación de las piernas
- Cuidado especializado de la piel
- En algunos casos, tratamiento vascular específico
En resumen: cuando las venas fallan, la piel lo expresa. Las úlceras venosas no aparecen de un día para otro; son una señal de alarma de una enfermedad crónica que requiere atención integral.