25/11/2022
La mujer que después de 40 años seguía con la carga inconsciente que el padre le había impuesto previo a su muerte.
No todos los casos que llegan al despacho tienen que ver con que el paciente tenga sobre si influencias espirituales negativas que le estén causando problemas emocionales y mentales. En el siguiente caso que les voy a describir, se trata de una mujer de alrededor de 60 años de edad, casada, con hijos, pero que, por la promesa que le había hecho a su padre al momento de su muerte, seguía actuando como la madre de sus hermanos.
Originalmente la paciente llega por otro tema, relacionada con la muerte de su madre hace cerca de dos años, ella refiere que amaba a su mamá, pero que de manera constante sostenía problemas con ella y que durante mucho tiempo ignoraba la causa de eso, hasta que le preguntó el porqué, la respuesta de la mamá fue que, como era ella la consentida del padre difunto, ella guardaba rencor por que sentía que de una manera la hija la estaba traicionando y había sido la “alcahueta” de su padre durante su niñez, pues, -sigue refiriendo- el papá se la llevaba en sus diferentes salidas y la madre muchas veces pensó que estas salidas también eran para visitar a otras mujeres con las que el padre eventualmente salía.
La paciente refiere que ella le dijo que no le podía guardar rencor por ello, dado que eran cosas que pasaron cuando era muy chica y que ni siquiera las recordaba, pero la mamá sostenía que siempre se le olvidan las cosas al agresor, pero jamás a quien sufre las cosas. Entonces, en aquel momento la mujer le pidió perdón, sin embargo no hubo mucho cambio al respecto.
El hecho fue que eso originaba que eventualmente las visitas a la casa de la madre no fueran tan constantes virtud a los problemas, y durante la pandemia la madre enferma, pero la hija no es avisada por los hermanos sino hasta el día en el que la enfermedad estaba muy avanzada, por lo que van al hospital, la ingresan, la madre refiere sentir miedo pero no hay nada que hacer, y al día siguiente muere sin haberse despedido, sin poder hacer otra cosa y con una gran culpa, puesto que por no haberle avisado, la paciente discutió frente a la madre con los hermanos y los culpó de la situación.
Luego de platicarme eso, le pregunto sobre el fallecimiento del padre, me dice que el papá originalmente no quería a su novio (ella tenía 19 años) pero que conocedor de la proximidad de su muerte les llama a ambos, les dice que no se opone a su noviazgo y que si se desean casar el está de acuerdo, le pregunta al novio y este dice que si, y luego de ello les pide que, una vez que fallezca, les encargará a sus restantes hijos (hermana de ella) donde el menor tiene apenas 11, ellos aceptan y a los días el padre muere, ellos se casan y ante la responsabilidad de la madre de trabajar para solventar los gastos, mi paciente asume el rol de madre de sus hermanos.
Tras conocer los antecedentes, empezamos la terapia, y dado que una de las situaciones que le hacían llorar todo el día y sentirse triste era el hecho de la culpa y no despedirse de la mamá, ya en estado hipnótico le digo que visualice a su madre, pero me dice que en lugar de eso, solo alcanza a ver mucha neblina, así que hacemos un ejercicio de programación neurolingüística (PNL) para retirar la niebla, y si, dice que en efecto la niebla se fue, pero que hay mucha oscuridad por lo que empezamos un ejercicio de perdonar, le digo que ella va a empezar a visualizar a las personas que necesita perdonar, y así una a una las empieza a ver, desde con las que se enojó en su niñez, hasta las personas con las que tuvo conflicto en la adultez, luego de ello le pregunto si sigue viendo oscuro, me dice que no, entonces le digo que ahora si va a visualizar a su madre, y así sucede, le digo ahora que mentalmente le diga todo aquello que hubiera querido decirle y que por su muerte no pudo hacer, que le de un abrazo y luego de ello, que se despida.
Tras algunos minutos de silencio y llanto, finalmente se despide y entonces le digo que abrirá sus ojos, lo hace y le pregunto cómo se siente, me dice que mucho mejor, que ya no siente ese dolor y culpa por la muerte de su mamá, pero que siente que tiene algo, pues tiene problemas con los hermanos y pese a ello, ella tiene que actuar como su mamá y cuidarles, sobre todo al menor que ha estado enfermo, pero que le trata mal.
Entonces le pido que cierre los ojos, y le digo que va a visualizar a su papá, me dice que si, que ya lo ve, entonces le digo que le voy a hacer una pregunta a su papá, y que después ella me diga lo que responde, así pues, le pregunto al papá, que si ahora, luego de tantos años de que él falleció, de que sus hijos varones ya están grandes, él está dispuesto a quitarle la obligación que le impuso de cuidar a sus hijos, nuevamente hay lágrimas y finalmente me responde que su papá le acaba de decir que sí, que ella ya no tiene ninguna obligación ni compromiso con sus hermanos, que ella ya cumplió y le da las gracias por lo que hizo.
Entonces le digo que se despida y luego de ello que abra los ojos, le pregunto cómo se siente ahora, me dice que se siente muy ligera, que un fuerte dolor que tenía en los hombros se ha ido, que se siente feliz y mucho mejor.
¿Qué fue lo que pasó?
En este caso la liberación se da al saberse perdonada por la madre, al quitarse la culpa por no estar cerca de su mamá y no haberse despedido de ella, y en forma posterior, al liberarse de la carga que tenía en su interior con respecto a sus hermanos menores. Situaciones como esta son demasiado comunes pero las personas no son conscientes de que tienen este problema y si lo son, no tienen idea de cómo lidiar con ello y poderlo resolver.
Hoy, la mujer duerme tranquila, los sueños recurrentes que tenía con la mamá han cesado, el dolor de hombros y la pesadez que tenía se fueron y anímicamente se siente mucho mejor.