19/01/2026
TU SALUD, TU DECISIÓN
Dr. Alberto Barrios Hernández
Tu cuerpo fue creado para estar sano y esbelto, no fue hecho para vivir en estado de sobrepeso, obesidad o diabetes. Entonces, por qué batallas con la salud? ¿Por qué la obesidad está presente en ti? Hay muchos motivos, uno de ellos es que hemos administrado de una manera equivocada el área de la alimentación. El abuso de alimentos ricos en grasas saturadas nos lleva a ese estado.
Por ejemplo: ¿Cuánto consumes de los siguientes alimentos en una semana?: margarina, manteca vegetal, comida rápida (llámese hamburguesas, hot dog, pizzas, papas fritas, horneadas, tacos con aceite), productos industrializados, fritos u horneados como pan dulce, botanas (papas en bolsas etc), pasteles, galletas, bocadillos, dulces, jugos dulces en lata. Si tu consumo es constante, debes considerar que el riesgo para tu corazón de sufrir un ataque cardiaco aumentará en un 25%, además de que tu peso y tu porcentaje de grasa corporal estarán por encima de los niveles normales.
Y eso que no he mencionado una de las bebidas que más se consume en nuestro país, por lo que somos número uno a nivel mundial, el refresco. Hace poco platique con un paciente el cual llegó al hospital a buscar atención médica, el motivo, su pie derecho estaba sufriendo una fuerte infección y la circulación estaba colapsada, el tratamiento tenía que ser radical, una amputación; ¿te imaginas el impacto emocional, moral y psicológico al pensar que iba a perder una parte importante de su cuerpo? Por curiosidad le pregunté ¿Usted tomaba refrescos? Piensa en la respuesta; efectivamente, tomaba mucho refresco antes de que le diagnosticaran diabetes y ¡tomaba aun cuando ya era diabético!, nunca lo dejó, nunca se cuidó; el pie afectado tenía el mismo color que el color de su refresco de cola favorito, increíble. Alguien dijo “somos lo que comemos” y mira, eso pudo haber sido una realidad en este paciente.
Que quiero decir con lo anterior, que tienes una responsabilidad, tienes un cuerpo que cuidar, que administrar en salud, darle mantenimiento, no solo dejar de consumir lo que te afecta, sino comer lo que te ayuda a mantenerte en buena condición física y cardiovascular.