12/01/2016
La adicción no es un capricho.
Durante años, la sociedad ha relacionado el consumo de sustancias tóxicas al mundo del espectáculo, también se ha asociado a núcleos de población tanto de muy bajo como muy alto nivel socioeconómico. Hoy en día, la realidad es otra muy diferente.
¿Qué es una adicción?
Para poder hablar de adicción desde un punto de vista médico, es necesario reunir una serie de criterios clínicos suficientes contemplados en nuestras guías internacionales de diagnóstico y tratamiento de los trastornos mentales (CIE-10 y DSM-V). Pero en definitiva, en un modo más práctico es una pérdida de la libertad... es una falta de capacidad de decisión y de autocontrol, es una necesidad imperiosa e invencible, es una conducta patológica, es un abandono de la propia voluntad del individuo.... Que irremediablemente de forma progresiva va generando una alteración significativa en la vida global del paciente.
¿A qué se puede ser adicto? ¿Van cambiando las adicciones con los tiempos?
Teóricamente se podría se podría ser adicto a cualquier cosa, la realidad es que las adicciones se van adaptando a los tiempos que corren. Pero hay sustancias o conductas que tienen un mayor grado de capacidad para generar adicción en nuestro cerebro en función de los mecanismos neuroquímicos que liberen.
Doctor, habla del cerebro como si fuera el lugar donde residiera únicamente la adicción.
Bueno, el cerebro actúa de centro de control a todos los niveles, es de donde salen y a dónde llegan todos los estímulos que tienen lugar en nuestro cuerpo, es una red de información complejísima, de la cual poco a poco vamos sabiendo algo más. El hambre, la sed, el apetito sexual, están mediados por lo que llamamos el " Sistema de recompensa", de forma natural y para nuestra propia supervivencia, este sistema se encarga de controlar los mecanismos de necesidad y saciedad de estas conductas tan básicas y diarias para nosotros. De aquí deriva el que trás una comida o una experiencia sexual que llegue al orgasmo, nos encontremos sin la necesidad a corto o medio plazo de volver a hacerlo. En este proceso juegan un papel fundamental algunos neurotransmisores como son la dopamina, la noradrenalina y la serotonina, que junto con otras estructuras neuroanatómicas forman un auténtico sistema que de forma increíblemente sorprendente gobierna nuestras necesidades fisiológicas.