01/12/2025
En esta temporada es muy común que las redes sociales se llenen de metas alcanzadas, viajes, títulos, emprendimientos, cuerpos “mejorados”, o vidas que aparentan estar perfectamente acomodadas. Pero también existe otra realidad, silenciosa: la de quienes este año sobrevivieron.
Personas para quienes levantarse de la cama, sostener un proceso terapéutico, atravesar un duelo, no dejar un vínculo dañino, criar, trabajar cansados, seguir intentando, o simplemente seguir aquí, fueron actos de enorme valentía.
Lo que pasa psicológicamente cuando el exterior muestra logros “grandes” y tú sientes que lo tuyo es “poco”, se activa:
• Comparación social.
• Autoexigencia y vergüenza.
• Duelos no elaborados de aquello que no se logró.
• Narrativas internas heredadas (“tienes que ser fuerte”, “tienes que poder más”).
• Sensación de “estar atrás” respecto a los demás.
Y la invalidación nace porque tu sistema interno minimiza tus propios esfuerzos.
Para Hoy: Reconoce el año desde la compasión, no desde el rendimiento
El año no se mide por productividad, sino por procesos internos:
• ¿Qué te sostuvo?
• ¿Qué aprendiste de ti?
• ¿Qué heridas pedían tu atención?
• ¿Qué te ayudó a seguir vivo?
Sobrevivir también es un logro. Hoy valida los micro-logros
Ejemplos:
• “Hoy me bañé.”
• “Hoy no reaccioné como antes.”
• “Pedí ayuda.”
• “Puse un límite.”
• “Respiré antes de hablar.”
• “Hoy no abandoné mi proceso terapéutico.”
Estos actos son movimientos internos gigantescos, aunque por fuera no parezcan espectaculares.
Psic. Nancy Arcega Terapia en línea y presencial 📱💻 Agenda cita por inbox 📥