31/03/2026
Tu matriz también siente…
siente lo que callaste para no incomodar,
lo que dolió y aprendiste a esconder,
lo que cargaste en silencio creyendo que tenías que ser fuerte.
Guarda cada emoción no expresada, cada herida no sanada, cada historia que nunca pudiste soltar…
y aunque intentes seguir adelante, ella no olvida.
Tu cuerpo entonces empieza a hablar por ella:
en el cansancio, en el dolor, en los vacíos que no sabes explicar.
Porque tu matriz no solo crea vida…
también guarda tu historia emocional más profunda.
Y hasta que no la escuchas con amor,
seguirá susurrando… o gritando… para ser vista.