29/01/2026
Los alumnos con autismo presentan dificultades para desarrollar un concepto objetivo, estable y abstracto de sí mismos. La gran mayoría se atrasan en la adquisición de la autoimagen, mientras que ésta es una habilidad que dominan los niños desde la mitad del segundo año de vida, en ellos hay que esperar a veces hasta la edad escolar para que reconozcan su imagen en un espejo o en fotografías. Aun cuando han logrado reconocerse, en general hay que esperar un tiempo más para que su imagen se estabilice, pues muchos se muestran extrañados, desconcertados o con miedo cuando observan cambios radicales en su cuerpo como al disfrazarse, pintarse para un festival o al hacerles un drástico corte de cabello; pareciera que ante el simple cambio de imagen ya no se reconocieran o hubieran cambiado de identidad. Cuando desarrollan lenguaje se describen a sí mismos en términos de aspectos físicos y quizá algunos gustos personales, pero en general no consiguen identificar sus características psicológicas o de personalidad (por ejemplo no dirán “soy perfeccionista” o“ soy enojón”). Comúnmente, si no se trabaja explícitamente en el desarrollo de ésta capacidad psicológica la persona autista permanece parcialmente consciente de sí misma (condición indispensable antes de poder comprender a cabalidad a los demás).