04/02/2026
Durante la primer semana post parto, ocurren un montón de cambios y adaptaciones en mamá y en bebé.
De bebé podemos nombrar:
Adaptarse al mundo terrestre.
Regular su temperatura.
Responder a estímulos directos, que recibe a través de la piel.
Mantener el gasto metabólico.
Irse adaptando al ciclo luz - obscuridad.
Comunicarse a través del llanto.
Sentir la distensión estomacal, los movimientos intestinales, el reflejo de hacer de baño.
La sensación de humedad e incomodidad.
Sentir hambre.
Necesitar la cercanía para regular la respiración, digestion, frecuencia cardíaca
Y con todo eso, se espera que bajen hasta 250 gramos del peso con el que nacieron, sin embargo, si las necesidades fueron cubiertas y se estuvo piel a piel el mayor tiempo posible, suben algunos gramos de peso.
Parece sencillo pero implica que la mamá este disponible, tenga una buena red de apoyo y cuidados para que este vaya siendo lo más fisiológico, natural posible.
Acompañar esa primer semana de transformación es importante, pues se presenta la bajada de la leche, los entuertos, el útero esta regresando a su lugar, el ciclo de sueño alerta está modificado, hay necesidad de ir a otro ritmo, hay mucho olfateo, contemplación y constantemente se preguntan cómo estuvo dentro de mí.
Me gusta caminar el sendero del postparto
y a mi báscula también 😉
Acompaña el postparto, lleva algún alimento, algo para hidratar a mamá, una cobija eléctrica, regala asesorías de lactancia, masajes, baño de hierbas, tiempo para lavar y doblar la ropa de bebé, abrazar a bebé mientras se baña, cepillarle el pelo, etc.