22/01/2014
Flacidez de la Piel
El principal objetivo del tratamiento para la flacidez de la piel es el tejido conectivo. Podría decirse que el prerequisito básico para mantener un tejido joven, consiste en tener una dermis drenada y con un mantenimiento eficiente desde el punto de vista metabólico.
Las alteraciones en la estructura de la dermis y, por lo tanto a la flacidez de la piel, sigue una secuencia de eventos que se encuentran interrelacionados.
Etapa 1:
Reducción de oxígeno y nutrientes a las células de la dermis, toxinas no drenadas combinadas con el proceso fisiológico de envejecimiento ocasionan un deficiente funcionamiento de las células y el daño enzimático subsecuente.
Etapa 2:
Las consecuencias metabólicas experimentadas por el fibroblasto afectan su funcionamiento; esto ocasiona una disminución dramática en la producción de los componentes de la matriz; de manera particular el ácido hialurónico, lo mismo que de colágeno y fibras elásticas.
Etapa 3:
El relleno conectivo pierde su compactación, al tiempo que la falta de glucocaminoglicanos provoca un efecto profundo en la hidratación de la piel (el ácido hialurónico es una molécula extremadamente hidrofílica) y, por lo tanto en su rigidez. Por consecuencia hay una menor vascularización de la epidermis lo cual provoca que la piel pierda su brillantez y su tono; el drenaje linfático normal se ve afectado, dando con ello origen a un círculo vicioso difícil de romper.
Importante:
Para que una terapia contra la flacidez de la piel resulte efectiva, debe incluir estas rutas patogenéticas y no actuar únicamente sobre una sola variable. Debemos tomar en cuenta de que la flacidez de la piel es, ante todo, una ALTERACIÓN METABÓLICA (una alteración de la célula envejecida).
Por lo tanto, cualquier terapia para revitalizar y reafirmar los tejidos deberá ser una TERAPIA INTEGRADA, que permita que los fibriblastos puedan reanudar su actividad de síntesis.
Informes al 442-2499026