28/01/2026
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Tomasito no pone atención, se queja su maestra.
Lee bien, pero se distrae con todo y con nada. Al tercer renglón suelta el libro y se pone a trabajar en unas restas que había dejado sin terminar, hace una y la hace bien, pero son cinco. Avienta el cuaderno y se diatrae hojeando otro libro que suelta en dos minutos. No termina nada y en clases se pierde.
“Tiene déficit de atención”, lo sentencian. Y ahí va con la psicóloga… pero esta psicóloga no se deja engañar. Interroga. Hace lo que en medicina llamamos “anamnesis”. Es decir; un proceso sistemático de obtención de información clínica”.
Ella averigua, pregunta, indaga y descubre… descubre que Tomasito cuando está fuera de la vista de la maestra, saca un celular, sobre cuya pantalla se la pasa la mayor parte del tiempo en un “infinite scroll” es decir, deslizando su dedo de estímulo en estímulo, ni siquiera completa un segundo:
Scroll infinito:
En psicología cognitiva y medios digitales se usa para describir el patrón atencional: estímulos breves, repetidos, de alta novedad y baja duración.
Tomasito no tiene déficit de atención. Tiene ATENCIÓN FRAGMENTADA:
Es un patrón de funcionamiento atencional en el que la persona interrumpe de manera frecuente y repetida su foco de atención para atender múltiples estímulos breves y cambiantes, sin sostener la concentración en una sola tarea el tiempo suficiente para un procesamiento profundo.
Consecuencias: no aprende. No profundiza. No es capaz de entender ideas abstractas.
Está a tiempo, pero tienen que quitarle el celular.
¿Lo harán?
La psicóloga ya hizo un diagnóstico preciso. No lo arreglarán con medicación. “Tienen que quitarle el celular”, ha dicho. Y dijo bien.