30/01/2026
Al abrir los ojos por la mañana, la vista tarda unos segundos en “arrancar”.
No es flojera: es biología.
Mientras dormimos, la película lagrimal —esa capa que mantiene la superficie del ojo hidratada y óptica— se vuelve menos uniforme. Al despertar, parpadear ayuda a redistribuirla y a que el ojo recupere su enfoque normal.
Además, el sistema visual necesita un breve momento para adaptarse a la luz después de horas de oscuridad. Por eso esa sensación borrosa inicial… y por eso se va sola.
Si esa borrosidad dura más de unos minutos, aparece con ardor o se repite con frecuencia, vale la pena revisarlo. A veces el ojo seco, el uso intenso de pantallas o cambios en la graduación pueden estar influyendo.
👁️ Dale unos segundos a tus ojos al despertar.
Y si algo no se siente normal, aquí estamos para acompañarte.
📅 Agenda tu revisión visual.