12/12/2025
Gracias mi niña bonita, gracias por la confianza, gracias por aceptar el compromiso de que nadie podía hacer algo por ti más que tú misma, gracias mi bella Deisy, eres un bello milagro de Dios.
Les comparto otro testimonio de esos que alegran el alma.
Antes de conocer las Barras de Access vivía con la sensación de estar siempre en piloto automático. Muchas de mis reacciones, decisiones y miedos parecían venir de un lugar que no terminaba de comprender, como si arrastrara patrones que no sabía cómo cambiar.
Mi primera sesión fue una experiencia muy sutil pero profunda. Sentí una calma que hacía tiempo no experimentaba, una pausa mental en la que mi cuerpo y mi mente pudieron descansar de verdad. No sali con respuestas inmediatas, pero sí con una sensación clara de alivio y mayor presencia.
Con el paso de las sesiones empecé a notar cambios en mi forma de percibir las situaciones cotidianas. Pensamientos que antes me limitaban comenzaron a perder fuerza, y emociones que solían desbordarme dejaron de tener el mismo peso. Fue como abrir espacio para nuevas posibilidades, sin esfuerzo ni lucha.
Hoy me siento más conectada conmigo misma y con mis elecciones. He aprendido a escucharme con más honestidad y a soltar aquello que ya no me define. Las Barras de Access han sido una herramienta de acompañamiento que me permitió recuperar claridad, serenidad y una mayor confianza en mi propio camino.
Gracias a este proceso, vivo con más ligereza y con la certeza de que siempre puedo elegir algo diferente.