28/09/2017
Del muro del maestro Kavindu Alejandro Velasco. Su hermosa reflexión me conmueve y me alienta a seguir creyendo en la gente, en la bondad y el amor que todos tenemos en el corazón, en nuestra capacidad de transformación...
"Siento mucho que se hayan mu**to todas estas personas -y animales- en el sismo. Así, en su casa, en su oficina, pasando por una calle.
Si pudiera verlos les diría que me duele mucho que haya sido así, y que me habría gustado que su edificio hubiera resistido, o que se hubieran podido salir a tiempo. O que la alarma hubiera sonado con más anticipación, o más fuerte, o que la salida hubiera estado más cerca. O que hubieran encontrado en ese segundo un hueco seguro, donde pudieran quedar protegidos y poder ser rescatados después por personas increíbles con sus maravillosos perros rescatistas.
Ojalá hubieran vivido para contarlo... y que nadie hubiera mu**to así y que todo fuera solo el susto.
Ojalá ahora que me ha tocado vivir la experiencia de su muerte vivan en mi como más empatía, más compasión y más solidaridad, más gratitud y más amabilidad, más generosidad y más paciencia, para que así de alguna manera se transforme este dolor en algo que beneficie a los que nos quedamos vivos."