Psic. Eduardo Mellado Nolasco

Psic. Eduardo Mellado Nolasco Psicoterapeuta conductual

Atención psicológica individual y parejas

Especialista en sexualidad humana

No todo malestar es un problema individual.Muchas conductas aparecen como intentos de adaptación a contextos hostiles, i...
03/02/2026

No todo malestar es un problema individual.
Muchas conductas aparecen como intentos de adaptación a contextos hostiles, inestables o injustos.

A veces no se trata de “trabajarte más”, sino de reconocer que vivir en entornos precarios, inseguros o desgastantes tiene consecuencias reales en cómo pensamos, actuamos y nos relacionamos.

Hay cosas que se pueden revisar a nivel personal.
Y hay otras que no se corrigen hacia adentro porque se sostienen desde afuera.

A veces las personas sienten culpa por sentirse mal, como si su malestar fuera una falla personal o una incapacidad para “aguantar”. Pero muchas veces lo que aparece no es un problema interno, sino la respuesta esperable a contextos exigentes, injustos o desgastantes. Confundir esto suele llevar a responsabilizar a las personas por condiciones que no eligieron, cuando en realidad el malestar también puede ser una señal de que algo en el entorno no está funcionando como debería.

Hay conductas que se mantienen porque cumplen una función: alivian la tensión, facilitan el vínculo o hacen que el entor...
02/02/2026

Hay conductas que se mantienen porque cumplen una función: alivian la tensión, facilitan el vínculo o hacen que el entorno responda mejor. Eso no las vuelve neutras ni gratuitas.

Cuando una forma de actuar se repite demasiado, deja de ser una estrategia y se convierte en una carga. Puede seguir funcionando hacia afuera, mientras por dentro empieza a desgastar.

Lo útil no siempre es sostenible. Y lo que hoy sirve, en otro contexto puede empezar a cobrar factura.

Durante años, la formación en psicología ha estado y esta atravesada por modelos que no tienen respaldo científico, pero...
01/02/2026

Durante años, la formación en psicología ha estado y esta atravesada por modelos que no tienen respaldo científico, pero que se siguen enseñando como si lo tuvieran.

El problema no es solo académico. Cuando no se aprende a diferenciar con claridad entre evidencia y creencia, la frontera entre psicología y pseudociencia se vuelve muy fácil de cruzar.

No porque haya mala intención, sino porque se normaliza la idea de que un buen discurso,
una explicación convincente o cierto lenguaje “clínico” ya cuentan como intervención.

Así es como prácticas sin sustento se vuelven comunes, y después nos sorprendemos de que la psicología se confunda con charlatanería.

No es un problema individual.
Es un problema de formación.

No se esta diciendo que todo sea bueno, ni que todo deba mantenerse. Sino algo más incómodo: que una conducta, una emoci...
31/01/2026

No se esta diciendo que todo sea bueno, ni que todo deba mantenerse. Sino algo más incómodo: que una conducta, una emoción o una estrategia tiene sentido según dónde, cuándo y para qué apareció.

Muchas de las cosas que hoy nos generan problemas, en otro momento fueron formas útiles de adaptarnos. Funcionaron en cierto contexto, con ciertas personas y bajo ciertas condiciones. El problema no es haberlas aprendido, sino seguir usándolas cuando el contexto ya cambió.

En terapia no se trata de borrar conductas ni de juzgarlas, sino de entender para qué sirvieron y decidir si siguen siendo necesarias hoy. Porque algo puede haber sido útil… y aun así ya no serlo.

31/01/2026

Poner límites puede traer conflicto.
No porque estés exagerando, sino porque dejas de acomodarte.

A veces el miedo no es perder a alguien,
sino no saber cómo sostenerte cuando cambias tu forma de responder.

A veces se olvida que quienes damos terapia también tenemos vida fuera del consultorio. Salimos, llegamos tarde alguna v...
30/01/2026

A veces se olvida que quienes damos terapia también tenemos vida fuera del consultorio. Salimos, llegamos tarde alguna vez, nos cansamos y no siempre damos la mejor imagen.

La diferencia no está en no equivocarse, sino en qué se hace cuando pasa. En hacerse cargo, ajustar y no esconderlo detrás de un discurso “profesional”.

La terapia no va de volverte perfecto ni de rodearte de personas que nunca fallan. Va de aprender a responder distinto ante lo que haces, incluso cuando no sale como esperabas.

Que alguien prometa cambiar no es lo mismo que estar cambiando. Las promesas suelen aparecer cuando hay riesgo de perder...
29/01/2026

Que alguien prometa cambiar no es lo mismo que estar cambiando. Las promesas suelen aparecer cuando hay riesgo de perder algo, pero el verdadero cambio se nota en lo que se hace de manera consistente, no en lo que se dice en momentos críticos.

Los patrones no se modifican por intención, sino por acciones repetidas en el tiempo: cómo se manejan los mismos conflictos, qué respuestas aparecen cuando la situación se repite y qué costo real se asume para sostener algo distinto.

Confiar en una promesa no es ingenuo. Lo que suele mantener el ciclo es quedarse cuando no hay conductas nuevas. La terapia no compite con las promesas; ayuda a dejar de medir el cambio solo por palabras.

Muchas veces el problema no es que lo que sentimos sea falso, sino que la reacción aparece antes de que algo esté ocurri...
29/01/2026

Muchas veces el problema no es que lo que sentimos sea falso, sino que la reacción aparece antes de que algo esté ocurriendo realmente. El cuerpo responde como si la amenaza ya estuviera aquí, aunque todavía no haya pasado nada.

Desde la psicología, esto no se trabaja negando el malestar, sino aprendiendo a diferenciar entre lo que está sucediendo ahora y lo que estamos anticipando. Cuando ambas cosas se mezclan, la preocupación crece y la conducta se vuelve cada vez más restrictiva.

Atender a lo que es real no significa ignorar lo que preocupa, sino dejar de vivir como si todo pensamiento fuera un hecho. Esa distinción es clave para reducir desgaste y recuperar margen de acción.

Validar emociones no significa estar de acuerdo con todo lo que alguien hace o dice. Significa reconocer que lo que sien...
28/01/2026

Validar emociones no significa estar de acuerdo con todo lo que alguien hace o dice. Significa reconocer que lo que siente es real para esa persona, aunque la forma en que actúa no sea adecuada o funcional.

Desde la psicología, una cosa es validar la experiencia emocional y otra muy distinta es justificar conductas dañinas, impulsivas o desproporcionadas. Cuando ambas cosas se mezclan, la validación deja de ayudar y se vuelve confusa.

Se puede decir “entiendo que te sientas así” y, al mismo tiempo, marcar límites claros sobre lo que no es aceptable. De hecho, esa diferenciación es lo que permite acompañar sin reforzar aquello que termina generando más problemas.

Muchas veces los adultos llevamos a los niños a terapia señalando conductas que nos resultan problemáticas, sin detenern...
27/01/2026

Muchas veces los adultos llevamos a los niños a terapia señalando conductas que nos resultan problemáticas, sin detenernos a mirar cómo esas mismas reglas están siendo manejadas en casa.

Desde la psicología, el foco no está solo en lo que el niño hace, sino en la coherencia entre lo que se exige y lo que se modela. Las normas no se aprenden por lo que se dice, sino por lo que se observa de forma constante.

No se trata de culpar a los padres, sino de entender que las conductas no aparecen en el vacío. Antes de corregir, vale la pena preguntarse qué se está enseñando sin decirlo.

Cerrar ciclos no siempre es elegante, maduro o lleno de entendimiento mutuo. A veces es simplemente dejar de insistir, d...
26/01/2026

Cerrar ciclos no siempre es elegante, maduro o lleno de entendimiento mutuo. A veces es simplemente dejar de insistir, dejar de explicar, dejar de exponerse a lo mismo esperando un resultado distinto.

Desde la psicología, cerrar no implica que todo se haya resuelto emocionalmente, sino que la conducta cambia: se deja de buscar, de responder, de regresar al mismo punto. Eso es lo que vuelve el cierre permanente, no la paz inmediata.

Idealizar el cierre como algo siempre sano y dialogado suele mantener a las personas atrapadas más tiempo del necesario. En algunos casos, el cierre más funcional es el que pone un punto final claro, aunque no sea bonito ni cómodo.

Después de aprender a poner límites, no es que las personas se vuelvan intolerantes. Lo que ocurre es que dejan de respo...
25/01/2026

Después de aprender a poner límites, no es que las personas se vuelvan intolerantes. Lo que ocurre es que dejan de responder de la misma manera ante conductas que antes se sostenían por costumbre, culpa o evitación del conflicto.

Cuando una forma de actuar cambia, el entorno también se desacomoda. Conductas que antes no tenían consecuencia ahora sí la tienen, y eso suele vivirse como “exageración”, “falta de paciencia” o “drama”.

No porque el límite sea excesivo, sino porque rompe una dinámica que funcionaba para otros, aunque no para ti. Poner límites no elimina los problemas, pero sí reduce el costo de seguir tolerando lo que ya no estás dispuesto a sostener.

Dirección

San Francisco De Campeche

Teléfono

+529811068300

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Psic. Eduardo Mellado Nolasco publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir

Share on Facebook Share on Twitter Share on LinkedIn
Share on Pinterest Share on Reddit Share via Email
Share on WhatsApp Share on Instagram Share on Telegram

Categoría