07/10/2021
ESGUINCE DE TOBILLO
Un esguince de tobillo es la rotura de los ligamentos que mantienen el tobillo en su posición, es decir, es una lesión que se produce cuando te doblas, tuerces o giras el tobillo de una forma extraña. Esto puede estirar o desgarrar las bandas resistentes de tejido (ligamentos) que ayudan a mantener los huesos del tobillo unidos.
Los ligamentos ayudan a estabilizar las articulaciones evitando el movimiento excesivo. El esguince de tobillo se produce cuando se fuerzan los ligamentos más allá de su amplitud normal de movimiento. La mayoría de los esguinces de tobillo suponen lesiones a los ligamentos en el lado externo del tobillo.
El tratamiento del esguince de tobillo depende de la gravedad de la lesión. Aunque las medidas de cuidado personal y los analgésicos de venta libre pueden ser suficientes, es posible que necesites una evaluación médica para revelar la magnitud del esguince de tobillo y para determinar el tratamiento adecuado.
Síntomas
Los signos y síntomas de un esguince de tobillo varían según la gravedad de la lesión. Algunos de ellos son:
• Dolor, en especial cuando soportas el peso sobre el pie afectado
• Dolor ligero al tocar el tobillo
• Hinchazón
• Hematomas
• Amplitud de movimiento limitada
• Inestabilidad en el tobillo
• Sonido o sensación de chasquido al momento de la lesión
En general, el área situada por encima del ligamento lesionado está dolorida e hinchada. A veces las personas con un esguince de tobillo sufren espasmos musculares (contracción involuntaria de los músculos que rodean el tobillo).
La gravedad de los síntomas depende de la gravedad del desgarro.
Si los nervios resultan dañados, las personas afectadas pueden tener problemas para determinar sin mirar la localización de su propio pie y de su propio tobillo (un sentido llamado propiocepción).
Causas
Cuando fuerzas el tobillo fuera de su posición normal se produce un esguince, lo que puede provocar que uno o más de los ligamentos del tobillo se estiren o se desgarren en forma total o parcial.
Generalmente, los esguinces de tobillo se producen cuando se camina o se corre por suelos irregulares y el pie se dobla hacia dentro, lo que estira los ligamentos del tobillo más allá de su límite y los desgarra.
Por lo general, el tobillo se hincha y caminar resulta doloroso.
Generalmente, el médico puede diagnosticar los esguinces de tobillo basándose en la exploración y, a veces en las radiografías.
Las causas de un esguince de tobillo pueden comprender:
• Una caída que hace que te tuerzas el tobillo
• Caer mal en un pie después de saltar o de girar
• Caminar o hacer ejercicio sobre una superficie irregular
• Otra persona te pisa el pie durante una actividad deportiva
Factores de riesgo
Algunos factores que aumentan el riesgo de un esguince de tobillo son:
• Práctica de deportes. Los esguinces de tobillo son lesiones deportivas frecuentes, en especial, en deportes que requieren saltar, cambiar de dirección rápidamente o estirar o torcer los pies, como básquetbol, tenis, fútbol americano, fútbol y trail running (correr fuera de pista).
• Superficies irregulares. Caminar o correr en superficies irregulares o en un campo en malas condiciones puede aumentar el riesgo de sufrir un esguince de tobillo.
• Lesiones de tobillo anteriores. Una vez que el tobillo se esguinza o sufre otro tipo de lesión, es más probable que se vuelva a esguinzar.
• Estado físico deficiente. Si no tienes suficiente fuerza o flexibilidad en los tobillos, es posible que tengas un riesgo mayor de sufrir un esguince cuando practicas deportes.
• Calzado inadecuado. Los calzados que no se ajustan como corresponde o que no son adecuados para determinada actividad, así como los zapatos de taco alto en general, hacen que los tobillos sean más vulnerables a las lesiones.
Complicaciones
No tratar adecuadamente un esguince de tobillo, realizar actividades demasiado pronto después del esguince de tobillo o sufrir esguinces de tobillo reiterados puede traer las siguientes complicaciones:
• Dolor de tobillo crónico
• Inestabilidad crónica de la articulación del tobillo
• Artritis en la articulación del tobillo
La gravedad del esguince depende de los ligamentos que estén lesionados y del grado de torsión o desgarro de estos. En función de la gravedad el médico clasifica los esguinces como
1°: leve
2°: moderado a grave
3°: muy grave
Leve
Los ligamentos se estiran y se desgarran, pero los desgarros son tan pequeños que solo pueden observarse al microscopio. En este caso, el tobillo no suele dañarse ni hincharse demasiado, pero se debilita y es más propenso a sufrir otra lesión. La recuperación puede durar horas o días.
Moderado a grave
Los ligamentos sufren una rotura parcial. Suelen aparecer una hinchazón y un hematoma en el tobillo, y caminar suele resultar difícil y doloroso. La curación tarda días o semanas.
Si se vuelve a producir un esquince de tobillo los nervios se pueden lesionar.
Muy grave
Los ligamentos se rompen por completo. Es posible que el tobillo entero se hinche y se contusione. El tobillo se vuelve inestable y la persona afectada no puede apoyar el peso en él.
La curación suele durar de 6 a 8 semanas. Si el sujeto no espera hasta que su tobillo cicatrice por completo antes de reanudar las actividades habituales, aumenta el riesgo de que se produzcan nuevas lesiones en el futuro, y el tobillo puede no sanar de forma adecuada.
Los nervios también pueden resultar dañados.
Los esguinces de tobillo graves pueden ocasionar una fractura del cartílago en los extremos de los huesos de la articulación del tobillo. Esta lesión puede resultar en dolor a largo plazo, inflamación y, ocasionalmente, problemas para caminar. La articulación puede bloquearse o ser inestable. A veces, se desarrolla una artrosis del tobillo a edad temprana.
Sin embargo, la mayoría de los esguinces de tobillo son leves y suelen tratarse con fisioterapia.