08/12/2025
Esto puede incomodar, pero es necesario decirlo con claridad:
El músculo no es solo fuerza ni apariencia. El músculo es un órgano vivo, imprescindible para sostener el metabolismo, la inmunidad, la movilidad y, en última instancia, la longevidad.
Cuando el músculo se deteriora, el cuerpo entero lo resiente y muchas de las enfermedades que parecen “aparecer de repente” en los 50, 60 o 70, en realidad comenzaron mucho antes, cuando el sedentarismo se volvió rutina y la pérdida muscular avanzó sin que nadie la notara.
A ese proceso se le llama sarcopenia, y es una de las causas silenciosas del envejecimiento acelerado.
La pérdida de masa y fuerza muscular no es solo un tema físico:
• Aumenta la inflamación crónica.
• Desestabiliza el azúcar en sangre.
• Compromete la circulación.
• Reduce la capacidad del cuerpo para recuperarse de infecciones, cirugías o lesiones.
• Acelera la aparición de enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
Y aunque muchos creen que “es normal por la edad”, lo cierto es que puede comenzar incluso antes de los 40, alimentada por el estrés, la inactividad, el exceso de horas sentado y una alimentación pobre en nutrientes.
La verdadera idea es esta: No envejecemos solo porque pasan los años, envejecemos porque perdemos músculo, acumulamos daño y permitimos que la inflamación tome el control.
La buena noticia es que la sarcopenia puede detenerse y, en muchas personas, revertirse.
No importa el punto de partida, importa la decisión de empezar.
Recomendaciones esenciales:
- Mover el cuerpo todos los días, aunque sea poco pero constante.
- Entrenar fuerza de forma progresiva y adaptada.
- Comer para nutrir el músculo y fortalecer la microbiota intestinal.
- Asegurar vitaminas, minerales y nutrientes que reduzcan la inflamación.
- Usar creatina diariamente cuando esté indicada y supervisada.
La edad se puede contar en años, pero la vida se mide en autonomía, en dignidad y en la capacidad de mantenerse fuerte y funcional.
__
Recordatorio esencial: La información presentada tiene carácter académico y educativo. No constituye consulta médica, ni debe ser utilizada para autotratarse. Si tienes molestias o preocupaciones, consulta a tu médico de confianza.