28/03/2018
¿QUÉ ES EL ASTIGMATISMO?
El astigmatismo es una imperfección en la curvatura de la córnea (la cúpula transparente que cubre el iris y la pupila del ojo), o en la estructura del lente (cristalino) del ojo. Normalmente, la córnea y el cristalino son suaves y curvos por igual en todas direcciones, lo que ayuda a enfocar los rayos de luz pronunciada y correctamente hacia la retina, en la parte posterior del ojo. Sin embargo, si la córnea o el cristalino no son homogéneamente curvos o suaves, los rayos de luz no son refractados correctamente. A esto se le llama error de refracción.
Cuando la córnea tiene una forma irregular, la condición es llamada astigmatismo corneal. Cuando la forma del lente se distorsiona, la condición es llamada astigmatismo lenticular. Como resultado de cualquiera de estos tipos de astigmatismo, la visión cercana o lejana de los objetos se torna borrosa o distorsionada. Es como mirarse en un espejo en una casa de la risa, donde usted se ve demasiado alto, demasiado amplio, o demasiado delgado.
Se puede nacer con astigmatismo. De hecho, la mayoría de la gente probablemente nace con algún grado de astigmatismo, y tenerlo conjuntamente con otros defectos de refracción: una miopía o una hipermetropía.
Mientras que los adultos con un mayor grado de astigmatismo pueden darse cuenta de que su visión no es tan buena como debería ser, los niños que tienen síntomas de astigmatismo pueden no ser conscientes de la presencia de la condición, y es probable que no se quejen de tener visión borrosa o distorsionada. Pero si el astigmatismo no se corrige, puede afectar seriamente la capacidad del niño para desempeñarse bien en la escuela y la práctica de deportes. Por eso es fundamental que los niños tengan exámenes de los ojos con regularidad, para poder detectar la presencia de astigmatismo u otros problemas de la visión tan pronto como sea posible.
En caso de que el astigmatismo sea leve puede que ni siquiera precise tratamiento. Sin embargo, la mayoría de los pacientes necesitarán usar gafas o lentes de contacto para corregir la visión defectuosa.
Existe la opción de practicar una cirugía refractiva de la córnea, que ofrece buenos resultados y un bajo nivel de complicaciones. La operación consiste en modificar la curvatura de la córnea utilizando una técnica conocida como LASIK (acrónimo de su nombre en inglés: Laser-Assisted in Situ Keratomileusis). Este método, que consiste en modelar el lecho corneal con láser, es rápido (dura solo unos minutos) y se realiza con anestesia local, aunque es más caro y al tratarse de una intervención quirúrgica implica ciertos riesgos.
En algunos pacientes, cuyo astigmatismo esté asociado a otras afecciones de la córnea como el queratocono (un defecto del tejido corneal que provoca que la córnea adquiera una forma cónica), el empleo de este tipo de cirugía está contraindicado