31/12/2025
Elegir una proteína en polvo va mucho más allá del sabor o la marca. Es una decisión que puede impactar tu digestión, tus resultados y tu bienestar.
1️⃣ Empieza por ESCUCHAR a tu cuerpo. ¿Lácteos, gluten o ciertas legumbres te causan inflamación, gases o cansancio? Ese es tu primer filtro. La mejor proteína es la que tu sistema digiere en paz.
2️⃣ Entiende los PROCESOS que marcan la diferencia. No es lo mismo un concentrado que un aislado, y hay secretos de fábrica que potencian la absorción:
🔥 Procesos TÉRMICOS controlados (como los que se aplican al arroz): no solo esterilizan, sino que desnaturalizan la proteína. Esto hace que su estructura sea más “abierta” y accesible para tus enzimas digestivas, aumentando significativamente su biodisponibilidad.
🧪 Agregado de ENZIMAS: ana práctica común, especialmente en concentrados. Ayudan a “predigerir” parcialmente la proteína, mejorando la absorción. PERO, si el producto base (ej: un concentrado de chícharo) aún contiene altos niveles de FODMAPs (carbohidratos y fibras fermentables), el agregado de enzimas puede no ser suficiente para evitar molestias en personas sensibles.
3️⃣ Descifra el AMINOGRAMA. Busca especialmente el contenido de LEUCINA (mínimo 2g por servicio). Esta es la “llave maestra” que enciende la síntesis de proteína muscular, crucial para mantener masa muscular, especialmente en perimenopausia y menopausia.
✅ Conclusión: La proteína óptima para ti es una ecuación personal:
Tu Tolerancia + Procesos de alta digestibilidad (Aislado/Térmico) + Aminograma completo (alto en Leucina).
🔁 ¿Cuál de estos filtros usarás PRIMERO la próxima vez que elijas una proteína?
👇 ¡Cuéntanos en los comentarios!
¿Le darás prioridad a evitar un alérgeno?
¿O te fijarás primero en que sea un aislado?
¿O irás directo a buscar el contenido de leucina?