25/10/2025
“El problema con el TIME OUT o TIEMPO FUERA, y el enviar a los niños solos a su habitación, es que estas prácticas no se alinean con lo que la neurociencia nos informa sobre cómo aprenden los niños y qué necesitan. Pasa por alto la seguridad relacional y la comprensión de las necesidades y habilidades del niño.
Si yo tuviera un día realmente difícil y volviera a casa enojada y sollozando, y mi pareja me dijera que fuera a mi habitación hasta que me calmara, me enojaría. Me sentiría rechazada, incomprendida, infravalorada, y lo último que haría sería sentirme segura compartiendo lo que me sucede con mi pareja… especialmente cuando se tratara de algo realmente importante.”
—Amy Bryant
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"Cuando los niños tienen sentimientos y emociones fuertes, y son separados de sus cuidadores, el cuidador, padre o madre, se convierte en un adversario en lugar de un adulto firme y afectuoso en quien apoyarse. Las experiencias alarmantes pueden generar inseguridad en la relación, donde el niño está más preocupado por actuar correctamente que por descansar en el cuidado de su adulto. En otras palabras, si un niño necesita ser lo suficientemente bueno para permanecer cerca de las personas y las cosas a las que está apegado, entonces no pueden aferrarse a ellas por seguridad.
Cuando la invitación a una relación se vuelve condicional, temporal e impredecible, y la inmadurez del niño amenaza con anularla, los niños no pueden descansar, jugar ni crecer.
Hay suposiciones de crianza [mitos] que nos inculcan desde nuestra propia infancia: que tenemos que lastimar a un niño para que aprenda, que se necesitan lecciones para hacer que un niño sea civilizado y humano, y que un niño siempre es capaz de controlarse él mismo. Todas estas ideas son falsas si consideramos la ciencia del desarrollo y lo que realmente hace crecer y desarrollarse adecuadamente a un niño.
En conclusión: la disciplina basada en la separación debería venir con una etiqueta de advertencia, pero no es así. Existen enfoques más efectivos que pueden ayudar a un niño a crecer hacia un mayor autocontrol y formas maduras de relación."
—Dra. Deborah McNamara
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