01/11/2025
Hermoso trabajo que patrocino Cerveza Victoria.
Los xoloitzcuintles y el portal hacia el Mictlán
En la antigua tradición mexicana, los xoloitzcuintles —esos perritos sin pelo de mirada dulce y corazón leal— no son solo animales, sino guardianes del alma. Se dice que, cuando una persona muere, su espíritu inicia un viaje hacia el Mictlán, el lugar de descanso eterno.
El camino no es fácil: hay ríos, montañas y vientos que ponen a prueba al viajero. Pero allí aparece el xoloitzcuintle, su compañero fiel. Con ternura y paciencia, el perro reconoce a su humano y le ayuda a cruzar el río que separa el mundo de los vivos del de los mu***os.
Solo aquellos que trataron bien a los animales en vida reciben la ayuda del xolo. Por eso, cuando los pueblos originarios enterraban a sus seres queridos, solían poner figuras o restos de un xoloitzcuintle junto a ellos: era la promesa de que nadie haría el viaje solo.
Hoy, cuando en Día de Mu***os encendemos velas y ponemos comida en el altar, dicen que los xolos también abren los portales para que las almas regresen a casa. Con su olfato ancestral, encuentran el camino entre los mundos y guían a nuestros seres queridos hasta el olor del pan, del copal y de las flores de cempasúchil.
Son los guardianes del tránsito, los mensajeros del cariño eterno. Por eso, cuando veas un xoloitzcuintle, míralo con ternura: tal vez está cuidando el umbral entre la vida y la memoria. 🕯️🐾
Y A TI QUIEN TE ESPERA?
***os