01/01/2026
🪬 No cierres el 2025 desde la queja.
Ni desde el “no fue suficiente”.
Ni desde el “me faltó”.
Porque cuando cierras un año desde el victimismo, no estás cerrando un ciclo:
estás reafirmando una identidad que espera ser rescatada.
Este año no fue perfecto.
Pero sí fue intervenido.
Tal vez no como querías.
Pero sí como necesitabas.
Dios no siempre llega como milagro evidente.
A veces llega como un no,
como una pausa incómoda,
como una relación que se cayó,
como un plan que no avanzó,
como una verdad que dolió pero te despertó.
La conciencia adulta no se para preguntando “¿por qué a mí?”,
sino reconociendo “esto también fue parte del camino”.
Cerrar el 2025 desde la gratitud no es negar el dolor.
Es integrarlo.
Es ver todo lo que sí hubo:
las veces que fuiste sostenid@,
las veces que no caíste tan bajo como antes,
las veces que reaccionaste distinto,
las veces que sobreviviste con más conciencia.
Solo un adulto agradecido, consciente y verdaderamente bendecido
puede sostener la abundancia que dice querer.
El amor que pide.
La salud que invoca.
Las relaciones sanas que anhela.
La paz que ya no quiere negociar.
El 2026 no se abre desde la exigencia.
Se abre desde la presencia.
Desde la identidad que reconoce:
“Estoy aquí. Vi todo. Aprendí. Fui cuidada. Y ahora sí puedo sostener más”.
Cierra el año como adult@.
No como víctima.
Porque la vida que estás pidiendo
solo se entrega a quien está listo para habitarla, no para reclamarla.
Encuentro Sagrado.
💜 🧝🏼♂️