22/02/2026
A veces creemos que nuestras expectativas hablan de lo que queremos… pero en realidad hablan de lo que ya no estamos dispuestos a tolerar.
Las expectativas no son una lista de caprichos.
Son el reflejo de nuestros límites.
Cuando alguien no cumple “lo que esperabas”, no siempre es que pides demasiado. Muchas veces es que tu estándar ya cambió.
Y eso incomoda, crecer implica dejar de aceptar lo que antes normalizabas.
Las expectativas no vienen a exigirle al otro que sea distinto. Vienen a recordarte quién eres ahora
y qué ya no negocias.
No se trata de que el otro cambie.
Se trata de que tú no te traiciones.
✨ Tus expectativas no son el problema.
Son la frontera de tu amor propio.