11/02/2026
Ser mujer médica no es una casualidad… es carácter, disciplina y vocación a prueba de todo.
Hoy recordamos a Elizabeth Blackwell, la primera mujer en obtener un título de medicina en la era moderna (1849). Fue rechazada por múltiples escuelas solo por ser mujer. Le cerraron puertas, la cuestionaron, la subestimaron… y aun así entró, se graduó y cambió la historia. No pidió permiso. Se preparó y lo logró.
Y desde entonces, cada mujer médica ha caminado un sendero parecido:
Guardias sin dormir, estudiar cuando otros descansan, decisiones difíciles, presión constante, exigencia emocional… y aun así, llegar a casa y seguir siendo hija, madre, pareja, amiga, sostén, cuidadora.
Ser médica ya es demandante.
Ser mujer médica es hacerlo todo… sin dejar caer nada.
Atendemos pacientes con profesionalismo, pero también llevamos la carga invisible: la familia, el hogar, las expectativas sociales y el eterno “tú puedes con todo”.
Hoy no celebramos solo un título.
Celebramos resiliencia.
Celebramos sacrificios que nadie ve.
Celebramos la fuerza de sanar a otros mientras seguimos construyendo nuestra propia vida.
A todas las colegas: lo que hacen es grande. Lo que sostienen es aún más grande. 🤍
Feliz Día de la Mujer Médica.