21/02/2026
Hace 15 años nació uno de mis primeros negocios.
No con dinero. No con inversionistas. No con contactos.
Nació con necesidad, con hambre… y con decisión.
Yo era mamá. Llevaba a mis hijos a la escuela y me quedaba esperando su salida. Afuera había una pequeña estética, y un día la dueña me dijo algo que cambiaría mi vida:
“Eli, te voy a enseñar a hacer uñas. Mis clientas las piden, pero yo soy alérgica al producto. Tú hazlas y me das una parte.”
Ese día no solo aprendí un oficio.
Ese día aprendí que una oportunidad puede cambiar tu destino… si tienes el coraje de tomarla.
Aprendí rápido. Empecé a tener clientas. Luego concursos. Entrevistas en revistas. Viajes a Estados Unidos para enseñar. Después, un fabricante confió en mí y me dio producto a consignación.
Sin dinero. Sin garantías. Solo con confianza.
Así nació Oasis Nails.
Lo que empezó afuera de una escuela se convirtió en:
• Una marca
• Una escuela
• Una Beauty Supply
• Una fuente de ingresos estable
• Y una marca que llegó a Europa, a países como España y Grecia
Pero lo más importante no fue el dinero.
Fue lo que construyó en mí.
Oasis Nails me enseñó algo que hoy enseño a miles de empresarios:
No necesitas tenerlo todo para empezar.
Necesitas empezar para poder tenerlo todo.
Me enseñó disciplina.
Me enseñó reinversión.
Me enseñó liderazgo.
Me enseñó que una mujer puede construir un imperio desde cero.
Y también me enseñó algo más importante:
Un verdadero empresario no nace cuando gana dinero.
Nace cuando decide dejar de depender… y empezar a construir.
Hoy, 15 años después, no solo recuerdo un negocio.
Recuerdo el momento en que nació la empresaria que soy hoy.
Porque el liderazgo no se aprende en libros.
Se aprende cuando construyes algo… desde la nada.
— Eli Frías
Liderazgo VIP