18/05/2015
Nuestro hogar es fuente de seguridad y confortabilidad, no obstante, existen algunos peligros que pueden acechar detrás de las paredes, por eso es necesario averiguar qué tan a salvo estamos de estos riesgos.
Los peligros eléctricos van desde un inofensivo cosquilleo, un choque eléctrico que puede ocasionar quemaduras graves, hasta un corto circuito que puede provocar incendios.
Para hacer más seguras las instalaciones eléctricas, se recomienda que los propietarios realicen una inspección de posibles riesgos en sus viviendas como parte del mantenimiento general como la inspección de las condiciones del sistema eléctrico, los cables, extensiones, clavijas y enchufes, así como estar muy pendientes de cualquier señal que pueda indicarnos la existencia de algún problema.
Algunas señales de las que debes estar al pendiente son:
• Las luces la casa tienen bajas continuas o parpadean, o la imagen su televisión reduce su tamaño.
• Evidencia de chispas o destellos de luz brillante en el sistema eléctrico.
• Sonidos de chispazos o zumbidos procedentes del sistema eléctrico.
• La cubierta aislante de los cables está dañada, cortada, rota o agrietada.
• Fusibles quemados o interruptores que se accionan frecuentemente.
No seamos parte de la estadística y hagamos una revisión preventiva.