31/12/2025
Esto es muy cierto, y no hay una hipótesis que permita su comprensión de forma específica: dopaminérgica, social, psicológica, circadiana. Resulta de una correlación sistemática de distintos elementos en diversas áreas que interactúan de forma simultánea. Por ello, las recomendaciones suelen ser conductuales, de intervención psicológica, psicofarmacológica, sociales, familiares, etc.
Las personas a las que se les ha diagnosticado TDAH muestran tendencia a desarrollar cogniciones de contenido "negativo" y, casi a la par, estrategias de evitación para lidiar con fallos percibidos en la planificación y resolución de problemas: "No voy a ir a la fiesta porque no sé dónde queda, capaz y me pierdo y qué vergüenza. Mejor digo que estoy enfermo", "Creo que Ricardo sí notó que no supe lo que quise decir al explicarme... ya vi que me mandó mensaje, mejor no le voy a contestar, capaz y es para descubrirme", "Me voy a esperar a que se vayan para hacer eso... qué tal y me equivoco y lo hago mal porque soy bien distraído. Sí, mejor después".
Existen más dificultades académicas, sociales y laborales que con frecuencia logran asociarse a un sentido cronificado de fracaso, bullying o carrilla que puede llevar al aislamiento, lo cual incrementa el riesgo de establecerse como un cuadro clínico de depresión: entre más ineficaz me siento, más me aíslo; entre más me aíslo, más solo me siento; entre más solo me siento, menos diversidad de sensaciones, emociones y sentimientos puedo experimentar que puedan ayudarme a moverme del lugar en donde me encuentro.
Las alteraciones del sueño, que suelen iniciar como dificultades que se fueron cronificando conforme pasaron los días, influyen en el estado de alerta a lo largo del día: somnolencia a la 1 de la tarde, alerta a las 10 de la noche, etc. Una vigilancia disminuida puede ocasionar un desempeño irregular en actividades que cotidianamente realizamos: olvido de cartera o llaves, dificultades para seguir una conversación, frustración por no lograr terminar una tarea o una actividad laboral —reporte en tiempo establecido—, y que se juntan como una serie de eventos "negativos" que potencialmente influyen en la autopercepción y autoconcepto: "Nada me está saliendo bien, no sirvo ya para nada", "Estoy bien tonto, no sé qué me está pasando, ya no quiero hacer nada".
Hay sistemas familiares que han sido informados del diagnóstico, pero poco entienden de qué formas impacta en su familiar, y sin darse cuenta forman parte de la depresión gestante o de la ansiedad sutilmente acompañante.
No es una premisa, sin embargo, cuando alguien ha recibido el diagnóstico de TDAH en sus distintas variantes, según la clasificación nosológica tradicional, la comorbilidad de presentar sintomatología, síndrome o trastorno depresivo estará presente durante su vida. Por ello es sustancial aprender a identificar cómo inicia en mí para saber reconocer qué tipo de ayuda es la que necesito: platicar con mis familiares, acudir a psicoterapia, pedirle apoyo a un docente, solicitar unas vacaciones, retomar el tratamiento psicofarmacológico, modificar hábitos en mi estilo de vida.