28/01/2026
CUANDO ESTÉS ENFERMA
Lávate las manos y la cara tanto como puedas, y enjuágate con agua refrescada con unas rodajas de limón o lima, si tienes.
Si no tienes a nadie que cuide de ti y estás demasiado débil o enferma para hacer gran cosa sola, vuélvete a tus sueños y a tus imágenes, y confía en que te están cuidando y acompañando, a pesar de las experiencias exteriores.
Si estás en presencia de cualquier energía inquietante, insiste en que se vaya: esa persona, ese ruido o lo que sea.
Si sientes dolor y puedes tolerar centrarte en él, hazlo y permite que tu cuerpo-mente entre en el dolor y libere lo que esté bloqueando tu curación.
Si sientes que quieres hacer sonidos, hazlos, mientras escuchas y sigues esa energía, sintiéndote guiada hacia un alivio.
Cuando empieces a sentirte mejor, masajéate suavemente el cuerpo con aceite de sésamo y toma una ducha o un baño de inmersión.
Después, trata tu cuerpo cariñosamente usando aceites, lociones o cualquier otra cosa que te guste. Algunas mujeres que conozco preparan su cuerpo tras una enfermedad con el mismo cuidado que si fueran a encontrarse con un amante.
Haz esto por amor a lo femenino; advertirás una cualidad espontánea de amor por ti misma que no sabías que tenías.
La compasión por el cuerpo es curativa.
El amor estimula la presencia de lo sagrado.
La intuición es una de las expresiones de amor por el cuerpo más sinceras del alma.
Intuición femenina. La sabiduría del cuerpo