02/02/2026
"No revisas porque te preocupas. Revisas porque no confías. Y eso tu hijo lo sabe."
El mensaje no es “me importas”.
El mensaje es: “no creo en ti, así que te voy a vigilar.”
Y no hay vínculo sano que crezca en medio de la desconfianza.
¿Cómo esperas que tu hijo confíe en ti si tú lo tratas como si estuviera ocultando algo todo el tiempo?
Control no es amor. Invasión no es protección.
Y cuando encuentras algo que no te gusta, ¿lo hablas… o lo usas como prueba para castigar?
¿Realmente estás criando para que tu hijo aprenda, o para que tema ser descubierto?
No es tu derecho. Es su límite. Y lo estás cruzando.
No necesitas saber cada pensamiento, cada mensaje, cada paso.
Necesitas construir una relación donde tu hijo quiera contártelo.
Y eso no se logra espiando. Se logra respetando.