28/01/2026
Vi a Tomasito de 3 años con gastroenteritis; es decir, una infección del estómago y del intestino.
Le pegó fuerte. 15 vómitos, 13 evacuaciones diarreicas, muy líquidas, en un lapso de 24 horas.
Le dieron medicamentos para el vómito, pero siguió vomitando. Medicina para la diarrea, pero siguió igual.
Cuando llegó conmigo, venía con pañal (que ya lo había dejado pero se lo pusieron porque con tanta diarrea no avisaba), y su mamá venía con una cubeta para el vómito.
El pequeño venía jugando con un dinosaurio y con un Spiderman que peleaban entre sí. Me explicó que Spiderman iba ganando, lo que me parece muy bien, porque el Hombre Araña también es uno de mis superhéroes favoritos.
¿Cómo se explican que Tomasito ande jugando como si nada cuando trae un diarreón de antología y está a vómito y vómito?
¡Adivinaron!
Tomasito toma pecho. Su mamá, bien terca, ha seguido con su lactancia materna a pesar de que médicos, enfermeras y una tribu de tías Gertrudis le han dicho que ya es pura agua.
En caso de diarrea, nada hidrata mejor y mantiene a Tomasito en mejores condiciones que la leche de mamá.
¡Claro que la felicité!
Esta nota no es para decirte cómo tratar una diarrea, por favor, eso chécalo con tu pediatra. Es para recordarte que si tu niño se enferma, no le quites el pecho. Es cuando más lo necesita.